El barco está siendo cortado en ocho partes. Todos los vehículos irán a desguace.

Desde septiembre de 2019, quienes deciden ir a descansar a la costa de Georgia, Estados Unidos, deben sumarle a la vista del mar un enorme buque transportista que quedó varado con 4200 autos cero kilómetros de las empresas Hyundai y Kia.

Todos los autos irán a desguace. Fotos: St. Simons Sound Incident Response.

El MV Golden Ray, tal cual fue bautizado este buque, quedó encallado tras un incendio y tumbado hacia un lado. Ocurrió cuando viajaba hacia el puerto de Maryland, también en el país norteamericano.

Para retirarlo del lugar, las autoridades decidieron cortarlo literalmente en ocho partes más pequeñas con una cadena de ancla de 120 metros de largo, que se mueve gracias a dos cabrestantes de alta tensión situados a cada lado, accionados por la grúa flotante de carga pesada VB-10000. La cadena cuenta con eslabones de 45 centímetros de longitud y 36 kg de peso. Trabaja despacio: se mueve apenas dos metros por minuto. La grúa, en tanto, puede levantar 7500 toneladas. Solo la quilla con los autos y los sedimentos marinos pesa 6000 toneladas.

“Esperamos que haya ruido, incendios, descargas de productos y escombros una vez que comencemos el proceso de corte y levantamiento. No sería realista decir que esta operación será limpia y perfecta”, había dicho el coordinador estatal del Departamento de Recursos Naturales de Georgia, John Maddox.

El buque está rodeado con barreras de maya flotantes para intentar detener los derrumbes de escombros y fluidos. En todo el proceso están los bomberos y se intenta minimizar lo máximo posible los niveles de ruido, a fin de proteger la vida marina.

Una vez que se conoció este plan, Hyundai explicó que recuperaría y desguazaría cada uno de los vehículos como pudiera. Es muy difícil que alguno de ellos haya quedado intacto. Si alguno tuvo esa suerte, será lamentablemente destruido por la cadena.

En las imágenes se puede observar el casco del buque cortado con los vehículos en el interior. Durante el proceso, algunos se cayeron al agua y fueron contenidos por una red. La situación preocupa especialmente por el impacto ecológico negativo que puede generar: todos los autos tienen combustible en sus tanques.

La pérdida económica para el Grupo Hyundai (del que Kia forma parte) está estimada en 125 millones de euros, una cifra que la automotriz coreana reclamará a la compañía de seguro, ya que todos los autos serán declarados siniestrados.