Con naturalidad, y muchas veces con humor, muestra lo difícil que para las personas como ella resultan ciertas tareas, debido a los movimientos involuntarios de su cuerpo y los sonidos y muecas que no se pueden controlar.

Evie Field, una británica de 20 años que padece del síndrome de Tourette, ha ganado gran popularidad en las redes sociales con videos donde muestra cómo es vivir cotidianamente con ese trastorno neuropsiquiátrico, que provoca tics involuntarios y repentinos.

Bajo el nombre de This Trippy Hippie, su cuenta en la plataforma TikTok tiene cientos de miles de reproducciones y más de nueve millones de seguidores, mientras que en YouTube alcanza los 360.000 suscriptores. En la descripción de su canal asegura padecer, además, problemas de salud mental, convulsiones y trastorno neurológico funcional (FND, por sus siglas en inglés).

Con el ánimo de enseñar y crear conciencia sobre esa condición, la joven muestra con naturalidad, y muchas veces con humor, lo incómodo y difícil que a veces resulta para las personas como ella realizar ciertas tareas, debido a los movimientos rápidos y sorpresivos de su cuerpo, los sonidos, malas palabras o muecas faciales que no se pueden controlar. Sus seguidores y otros ‘tiktokers’ con esa misma enfermedad elogian su capacidad para reírse de sí misma por más embarazosa que le resulte una situación.

En una entrevista que dio en agosto, Evie asegura que el síndrome de Tourette es una realidad muy diferente a lo que algunos piensan: “Una persona que me siguió en las redes sociales dijo que deseaba tener tics porque le parecía divertido. No lo es“. Según cuenta, los tics y las convulsiones son “debilitantes y, a menudo, peligrosos”. Además, le han provocado magulladuras en el cuerpo, porque muchas veces se golpea involuntariamente; de manera que usa guantes acolchados y casco para disminuir los impactos.

Evie fue una talentosa gimnasta en su niñez. Resultó campeona nacional en 2011 y al año siguiente participó en el relevo de la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de Londres. Sin embargo, una lesión en un codo le impidió seguir con su carrera. A sus 15 años comenzó a sufrir problemas mentales y tics que le provocaban hipo incesante. Para lidiar con la dificultad que esto muchas veces le genera para hablar, aprendió lenguaje de señas. En 2016 tuvo la primera convulsión de su vida, permaneció paralizada durante seis semanas y tuvo que usar una silla de ruedas.

Posteriormente acudió a las redes sociales para contar su historia y compartir su proceso de recuperación, sus logros y sus problemas. Su perfil en TikTok fue creciendo exponencialmente en número de seguidores, con videos que ya acumulan millones de reproducciones y ‘me gusta’.

Con la pandemia de coronavirus, las convulsiones y tics de Evie han empeorado, pero, según ella, la terapia con mascotas, entre otras cosas, la ayuda a aliviar los ataques. De cualquier manera, esta chica continuará asegurándose de que el mundo esté mejor informado respecto a este síndrome, que en la actualidad no tiene cura.