Formaron una asamblea, “LA 18”, que se reúne quincenalmente. El domingo marcharán por la ruta y las distintas localidades afectadas.

Vecinas y vecinos de las localidades de Alvear, Álvarez, Coronel Domínguez, Piñero y Villa Amelia conformados en asamblea autodenominada “LA 18” contra el uso de agroquímicos en zonas urbanas y periurbanas, se movilizarán el domingo, a las 9.30, “en favor de la salud”. La movida consistirá en una caravana que partirá de Ovidio Lagos y Puente Gallego, en Rosario, hasta el peaje de Coronel Domínguez, sobre la ruta provincial N° 18, que atraviesa esas jurisdicciones. La caravana automovilística ingresará a los distintos barrios de las localidades que forman parte de la 18 en ese tramo.

El objetivo de esta actividad es “llevar mayor visibilidad frente a la situación que vivimos campaña tras campaña al quedar sistemáticamente expuestas a las reiteradas fumigaciones con agrotóxicos que se realizan en los campos que circundan a los pueblos”, afirman los organizadores en la convocatoria escrita que lanzaron esta semana. Y recuerdan que “esta situación ha llevado en varias oportunidades a presentar denuncias en las comunas y en la Justicia, sin tener respuestas”.

Gustavo Ludueña y María Florencia Menotti llevan la voz cantante del grupo. Ellos aseguran que si bien hay una ley, la N°11.273/95 y su decreto reglamentario N°552/97 que establece una distancia mínima de 500 metros libres de fumigaciones, “hemos advertido y denunciado que las ordenanzas de las comunas referidas no se adaptan o no adhieren a dicha distancia, encontramos ordenanzas que hablan de un mínimo de 60, 80, 100 y 200 metros como mucho”.

Así, se realizaron en reiteradas oportunidades reuniones con los responsables de las comunas, pedidos de informes y hasta se han presentado proyectos de modificación de las ordenanzas, sin obtener respuestas satisfactorias.

“Sabemos que la salud está en constante peligro ante las fumigaciones, tanto en las viviendas como en los establecimientos educativos y en los trayectos que se recorren desde un lugar a otro. A esto se le suma que en muchas de estas fumigaciones no hubo control por parte de las autoridades”, denuncian los vecinos. Y agregan. “También es importante aclarar que son muchas las familias que no pueden denunciar este flagelo, ya que la relación directa o indirecta con aquellas personas que trabajan o son propietarias de las tierras generan preocupación y miedo por entrar en conflicto, que por menores que resulten, generan un gran malestar en las comunidades pequeñas”.

Por eso, los habitantes de esos pueblos buscan el acompañamiento de la sociedad, ya que “esta problemática refleja la situación que se vive en toda la provincia con este modelo de producción que sólo genera desocupación, enfermedad y muerte”.

Cerca de escuelas y merenderos

Ludueña asegura que la problemática abarca a varias localidades, como Álvarez, Alvear, Villa Amelia, Piñero y Coronel Domínguez, por nombrar algunas, sin contar distintos parajes que se levantan en sus jurisdicciones.

“Sin ir más lejos, el viernes pasado, yendo por la ruta 18, pudimos ver antes de llegar a la A0-12 un mosquito de arrastre que estaba desparramando agroquímicos. Esta aspersión viaja con el viento y se traslada, en esa zona, a Estación La Carolina, en jurisdicción de Piñero, que tiene una escuela y un merendero”, contó Ludueña a La Capital. Y abundó. “Tenemos numerosas fotos y videos que nos sirven como testimonio de lo que estamos denunciando, pero lo importante, más allá de los casos aislados que son igualmente graves, es el fenómeno, que afecta a muchísimas poblaciones santafesinas y de provincias vecinas. Ahora nos está tocando a nosotros, y desde hace ya tiempo. A partir de diciembre y enero, así como en junio y julio, esto se repite, antes de que comiencen los períodos de cosecha, gruesa y fina. Hace un año se denunció una fumigación con avioneta en el paraje rural El Caramelo”, ejemplificó.

El activista también advirtió sobre el problema que genera la pertenencia en estos lugares menos poblados. “Hay mucha relación directa con la gente que trabaja el campo, por eso a las maestras, directoras de escuelas y otras personas se les hace muy difícil plantear estas situaciones, pero de a poquito vamos sumando voluntades”, se esperanza.

Dejar de “naturalizar”

Los autoconvocados tienen una página web propia: https://la18santafe.wordpress.com. Allí puede leerse que los vecinos “dejamos de naturalizar hace tiempo que después de cada fumigación se nos irrite la piel, nos aparezca ardor en los ojos, dolor de cabeza, mareos y aumento de patologías complejas en la zona”.

Frente a esta preocupación, los vecinos decidieron organizarse, “estudiar leyes, ordenanzas, fallos, diversos estudios científicos y comenzamos a contactarnos con otras asambleas, organizaciones, multisectoriales y personas de a pie con las cuales nos unimos en la lucha con un solo objetivo: Gobierne quien gobierne, la salud no se negocia”.

Cada 15 días, los miembros de la Asamblea LA18 se reúnen en el centro de Salud Los Pinos, en el kilómetro 11.5 de la ruta provincial N° 18, jurisdicción de Villa Amelia.

“Para nosotros es fundamental el cambio de las ordenanzas y de la ley, y sobre todo que nuestro mensaje llegue a las autoridades, que son las que pueden hacer algo en concreto”, remató Ludueña.