El ministro de Seguridad provincial aseguró que hay bandas que matan a la “mexicana”. “La inseguridad también son los dirigentes, fiscales y jueces en convivencia con el delito”, planteó. Apuntó contra Lifschitz, Traferri y Enrico y pidió una reforma constitucional.

El ministro de Seguridad Marcelo Sain se refirió la situación de extrema violencia en Rosario en donde aparecieron cuerpos desmembrados. También apuntó contra el diputado provincial Miguel Lifschitz en relación a los proyectos de Seguridad Pública y Reforma y Control Policial del gobierno provincial y a los senadores Armado Traferri y Lisandro Enrico en el marco del pedido de desafuero del sanlorecino que no prosperó.

El funcionario encabezó un acto en Santa Fe donde se presentaron nuevos móviles policiales. Fue la oportunidad para que periodistas le hicieran preguntas sobre varios temas. En diálogo con De 12 a 14 (El Tres), sostuvo en relación a los homicidios y balaceras. “Entramos al gobierno con el 30 por ciento de pobreza y hoy hay un 47 por ciento, eso es más violencia”, sostuvo y consideró: “Detenemos a gente sin antecedentes, no profesionales, y hay que atender a estas personas. Muchos nos reclaman por la inseguridad, que también son los dirigentes, fiscales y jueces en convivencia con el delito”.

Sobre la aparición de cadáveres descuartizados, recordó que la Fiscalía los relacionó a la banda liderada por Brandon Bay de quien indicó se tienen conversaciones en donde ordena “matar a la mexicana”. “Hay una industria del sicariato en Rosario, no hay que hacerse el tonto, yo lo vengo diciendo pero parece que duele”, remarcó.

También se refirió al paquete de leyes sobre reforma policial y de seguridad que presentó el Ejecutivo a la Legislatura. Apuntó contra la prensa a la que culpó de no abordar el tema: “Parece que pasaron al olvido”, ironizó y aseguró: “Vamos a traducir todo en decretos, no queremos quedar atados a la decisión política del poder político de la oposición que controla la cámara”, dijo en relación a Miguel Lifschitz.

En cuanto al senador Armando Traferri, quien no fue separado de su cargo por sus pares del Senado y lo mencionó en sus exposiciones, expresó: “Yo le respondí con una carta documento, él dijo que yo formaba parte de un aparato ilegal desde el Estado manipulando a fiscales entonces le exigí que en 72 horas aportara pruebas de lo que decía. Cuando digo algo me dicen «yo tengo honor y familia» y ¿yo no’”, cuestionó. “Yo de ser él me hubiera sometido a un juicio, si es inocente es la mejor garantía pero como no lo hizo continuó con la tesis de complot político”, lanzó y enseguida admitió que cree que la Constitución provincial quedó “vetusta”.

Luego, fue contra el radical Lisandro Enrico, a quien señaló por estar interesado en las garantías del senador pero pedir “mano dura para los negritos”.