Cuatro miembros de una familia indígena del estado mexicano de Veracruz, incluida una menor de edad, fueron asesinados a balazos por encapuchados que irrumpieron en su vivienda, de acuerdo con los primeros informes de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) del Estado.

A través del comunicado, aseguraron que las investigaciones preliminares apuntaron a que el ataque se registró la noche del lunes cuando cinco miembros de una familia del municipio de Astacinga, habitado mayoritariamente por indígenas, se encontraban reunidos para cenar.

Tras las primeras pesquisas, las autoridades locales informaron que la agresión “apunta a una venganza familiar”, de acuerdo con los detalles presentados por la fiscalía, quienes revelaron que los posibles agresores ya fueron plenamente identificados.

Las víctimas son una anciana, sus dos hijos y una niña de 13 años, de quienes resguardaron su identidad. Además, durante el ataque, un quinto miembro de la familia sobrevivió, aunque dieron a conocer que resultó lesionado por diversos golpes que le propinaron los atacantes encapuchados.

“Seis personas nos atacaron cuando íbamos a cenar, traían armas cortas y una larga”, se describe un reporte de la policía que presentó de manera exclusiva la agencia de noticias AFP.

Las investigaciones indicaron, además, que sujetos desconocidos y fuertemente armados ingresaron al inmueble alrededor de las 19:52 horas (Foto: Reuters/Luis Cortes)Las investigaciones indicaron, además, que sujetos desconocidos y fuertemente armados ingresaron al inmueble alrededor de las 19:52 horas

Además, el medio indicó que los diversos reportes de la prensa local señalaron que la familia agredida estaría envuelta en una disputa de tierras, pero las versiones no han podido ser confirmadas.

Según versiones de la prensa, los agresores le habrían dejaron una última advertencia al hombre que resultó herido: desistir completamente de cualquier querella legal por tierras de cultivo.

La agencia informó que las batallas por tierras de cultivo han marcado por generaciones a familias campesinas, la mayoría indígenas, sobre todo en los estados de Oaxaca y Chiapas (sur), vecinos del estado de Veracruz, donde se desarrollo este crimen.

Dichas pugnas, apuntaron, han derivado en violentos ataques. En 2018, por ejemplo, un choque entre grupos agrarios antagónicos que se disputan tierras en Yautepec, Oaxaca, dejó 13 muertos.

Las investigaciones indicaron, además, que sujetos desconocidos y fuertemente armados ingresaron al inmueble alrededor de las 19:52 horas y sin mediar palabra abrieron fuego contra sus víctimas.

Hasta el momento, los responsables continúan prófugos de la justicia, pues luego de la masacre, se dieron a la fuga. Además, el informe policial indica que se utilizaron distintos tipos de armas.

El sitio fue inmediatamente asegurado por oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP), la Fuerza Civil, así como elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes acordonaron y resguardaron la vivienda.

Luis Fernando Morales Sánchez fue asesinado al mediodía luego de que sujetos a bordo de una motocicleta entraran al campo para terminar con su vida (Foto: Cuartoscuro)

Pero la entidad se ha puesto mucho más violenta en los últimos días, pues el 28 de diciembre se reportó que frente a decenas de personas, y en pleno partido de futbol, un joven de 26 años fue acribillado en Texistepec.

Luis Fernando Morales Sánchez fue asesinado al mediodía luego de que sujetos a bordo de una motocicleta entraran al campo para terminar con su vida. El momento de la ejecución quedó grabado en video.

De acuerdo con los reportes, el sicario descendió de una moto Italika y le disparó en cinco ocasiones al joven Morales Sánchez. Tras lograr su objetivo, escapó abordo de la motocicleta encendida.