“Afecta a una globalidad, no solo a los cabañeros”, sostuvo Jorge Unamuno, uno de los representantes del sector que acompaña la decisión de apelar la medida cautelar “fuera de lugar” que impuso la veda hasta marzo.

Jorge Unamuno es uno de los cabañeros santafesinos que apoyan la apelación del Estado provincial a el amparo judicial que impuso la veda pesquera tanto comercial como deportiva hasta marzo por la bajante histórica del río Paraná.

El cabañero indicó que es “otra medida extemporánea y fuera de lugar como muchas cosas que ocurren en nuestro país”. “En cualquier rubro parece que siempre hay una descoordinación desde un lugar de poder hacia los trabajadores y productores. A nosotros esto nos toca directamente”, enfatizó.

“Veníamos de un año nefasto en el que no pudimos trabajar y tuvimos cero ingreso. Ahora nos encontramos con este fallo que nos prohíbe ejercer una de las actividades principales que tenemos en Santa Fe a la vera del Paraná. El turista que viene a nuestros servicios lo hace por el río. Las cabañas pueden ser una mejor que la otra pero si no estuviese no se completa. Es como ir a Mar del Plata y que no tenga el mar”, explicó Unamuno.

A su parecer, la decisión del juez Luciano Carbajo muestra un “desconocimiento pleno de cómo es nuestra actividad”. “Nosotros hacemos pesca y devolución. Hace 30 años que expresamos el turismo de esa manera. Aplaudo la filosofía de la medida de preservar la especie, pero se nota un desconocimiento de su parte en cuanto a la pesca y devolución”, manifestó.

“Como Cámara de Cabañeros y de Servicios Turísticos de Santa Fe apoyamos plenamente la apelación del Gobierno a través de Alejandro Grandinetti, con quien estamos trabajando juntos en este y otros temas, como presentar a Santa Fe a todo el mundo como una opción turística”, señaló el empresario.