Jordania se convirtió en uno de los primeros países en el mundo en iniciar la inmunización contra el coronavirus de los refugiados que habitan en su territorio, informó hoy la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Raia Alkabasi, una refugiada iraquí que vive en la ciudad norteña de Irbid, fue la primera refugiada registrada por Acnur en recibir hoy el inoculante en la clínica de vacunación local, señaló el organismo multilateral en un comunicado.

“Una vez más, Jordania ha demostrado un liderazgo y solidaridad ejemplares al acoger a personas refugiadas”, dijo el titular de Acnur, Filippo Grandi.

“El país ha incluido a los refugiados en todos los aspectos de la respuesta de salud pública a la pandemia, incluida la campaña nacional de vacunación, demostrando cómo se debe hacer si queremos mantener a todo el mundo seguro”, exhortó el funcionario, quien instó a todos los países a seguir el ejemplo jordano.

Al igual que en otras naciones, la respuesta de salud pública y la administración de vacunas contra la Covid-19 en Jordania está siendo orquestada por el Ministerio de Salud.

Según Acnur, de los 78 países que están actualmente desarrollando estrategias nacionales de vacunación contra el nuevo coronavirus, la mitad se comprometieron a incluir a los refugiados.

La agencia de Naciones Unidas abogó en reiteradas ocasiones por la inclusión equitativa de los refugiados y desplazados internos a través del Servicio Covax, una iniciativa mundial que reúne a los Gobiernos y los fabricantes para garantizar que los inmunizantes lleguen a los más necesitados, siendo prioritarios los países de ingresos bajos y medios.

“La gran mayoría de las personas refugiadas del mundo son acogidas en países de ingresos bajos y medios. La comunidad internacional debe hacer más para apoyar a los Gobiernos anfitriones en el acceso a las vacunas. El acceso global y equitativo es lo que en última instancia protegerá vidas y detendrá la pandemia”, sentenció Grandi.

El plan nacional de vacunación contra la Covid-19 en Jordania, que comenzó esta semana, brinda de forma gratuita la dosis a cualquier persona que viva en el país, entre ellos refugiados y solicitantes de asilo.

Acnur destacó que su estrecha cooperación con el Gobierno de Jordania y su Ministerio de Salud, así como el cumplimiento riguroso por parte de los refugiados de las medidas de prevención, han sido fundamentales para limitar la propagación del virus entre esta población vulnerable.

Desde que se confirmó el primer caso de coronavirus entre los refugiados en Jordania en septiembre pasado, 1.928 refugiados que viven en campos dieron positivo por Covid-19.

Se trata de una proporción baja, un 1,6 %, en comparación con el 3% de la población jordana en general.