Una violenta seguidilla de asaltos se registraron ayer en la localidad bonaerense de Villa Udaondo, partido de Ituzaingó, cuando delincuentes armados ingresaron a dos domicilios y en uno de ellos incluso le apuntaron con un arma de fuego a un niño de tres años para llevarse dinero y aparatos electrónicos.

Todo comenzó cerca de las 12, cuando cuatro personas irrumpieron por la fuerza en el primero de estos inmuebles, una casa quinta ubicada sobre la calle Gómez Carrillo al 4100, saltando el portón de entrada.

Tras acceder a la propiedad, los ladrones se dirigieron directamente al interior de la vivienda, donde estaba un matrimonio con su hijo. Allí los amenazaron para que les entregaran dinero pesos y en dólares, además de algunos objetos de valor.

Luego, dos de los delincuentes treparon una pared y entraron a una vivienda vecina, donde también le quitaron la billetera y el celular a la dueña del lugar, para luego darse a la fuga a bordo de un vehículo Fiat Uno.

Según se supo, luego del hecho el comando de patrullas de ituzaingó pudo interceptar a las pocas cuadras a los ladrones, que quedaron detenidos. Además, los efectivos recuperaron gran parte de las pertenencias de las personas asaltadas, incluida una consola de videojuegos y varios billetes en pesos, aunque nunca encontraron el dinero en dólares.

En diálogo con el canal TN, la víctima del segundo de estos robos, identificada como Valeria, explicó que se mudó hace poco a este domicilio, ubicado dentro de un complejo que “es un mini barrio cerrado” con “cuatro casas que están juntas”.

“Me sorprendieron al mediodía, cuando le estaba queriendo dar de comer a mi perro y veo que de la vivienda de enfrente, donde vive un matrimonio con un hijito, una familia divina, cruza una persona, un muchachito con un arma de fuego que me dijo ‘la plata o te mato’. Yo no lo podía creer”, relató.

De acuerdo con el testimonio de esta mujer, en ese momento “no tenía mucho dinero” en el lugar porque recién se estaba acomodando en la casa y, con el asaltante apuntándole por la espalda, le explicó que solamente tenía la cartera en el baño.

“Fue hasta ahí, me agarró la cartera, me sacó la billetera y me preguntó por el celular. Le dije que lo había dejado sobre la mesa ratona. Me preguntó si no tenía más plata, le reiteré que no tenía, que me acababa de mudar”, señaló

Para Valeria, los ladrones “evidentemente buscaban efectivo porque otra cosa no se llevaron” e incluso contó que “el celular (que le habían robado) apareció después tirado en el césped de su propiedad.

“A la tarde, cuando estaba volviendo de la comisaría, me llamó la actual dueña de la casa y me contó que la Policía fue a llevar mis documentos. Los habían dejado en un club de acá cerca, es decir, los descartaron en seguida”, agregó.

Además, la mujer recordó qué fue lo que hizo para que los delincuentes no le hicieran daño: “Yo les dije ‘quédense tranquilos que yo me quedo encerrada en el baño, que no tiene picaporte, lo tengo que ir a comprar. No tengo manera de salir y tampoco tengo celular’. Entonces se fueron”, recordó.

Por otra parte, Valeria destacó que “vino bastante rápido la Policía” después del hecho y que llegaron dos camionetas con efectivos que “tomaron todos los datos”. Sin embargo, consideró que “se dilató todo” porque pasaron varias horas hasta que la llevaron a la comisaría para hacer la denuncia correspondiente.

Por su parte, una vecina de la zona aseguró que el barrio se volvió inseguro, ya que en el último mes se registró “una seguidilla de robos, uno detrás del otro” y señaló que la situación es complicada porque el lugar “tiene acceso muy rápido a la colectora” de la Autopista Acceso Oeste.

“Es un desastre. Es bastante complicado porque es a cualquier hora del día. A la señora de la esquina le entraron a su casa a la madrugada; esto de ahora ocurrió al mediodía; a la vuelta, le robaron la rueda del auto a un hombre en plena tarde. No debería ser así”, lamentó.