El grupo de científicos que asesora al Gobierno en la gestión de la pandemia elevó la emergencia sanitaria en el país luego de que se alcanzara un promedio de 25 casos cada 100.000 personas en una semana.

Uruguay entró el pasado viernes en la zona roja de riesgo de la pandemia de coronavirus del índice de Harvard, según la información brindada por el Grupo Uruguayo Interdisciplinario de Análisis de Datos de COVID-19 (GUIAD-COVID-19).

Este colectivo, que reúne a científicos e investigadores uruguayos de diversas disciplinas para medir el impacto de la enfermedad de COVID-19 en base al análisis de datos, confirmó en su informe diario que el país “entra en la zona roja del índice de Harvard”, es decir, un promedio de 25 casos cada 100.000 personas en una semana.

Uruguay registró el pasado viernes 957 casos en los 8.792 análisis efectuados para un acumulado de 30.946 positivos desde que el 13 de marzo de 2020 se declarara la emergencia sanitaria en el país sudamericano. Además, se reportaron once muertes por coronavirus y ya suman en total 291.

El informe diario del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) también estableció en 8.232 el número de casos activos, de los cuales 116 se encuentran en cuidados intensivos.

Tres de los 19 departamentos (provincias) del país se encuentran en zona roja de riesgo: Rivera (norte, fronterizo con Brasil), con 46,84 casos por cada 100.000 habitantes; Montevideo (sur), con 39,79; y Rocha (sureste, también fronterizo), con 32,01, según los gráficos del GUIAD-COVID-19.

En una jornada en que se conoció la renuncia del neonatólogo Daniel Borbonet, uno de los integrantes del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), que ayuda al Gobierno del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, en la gestión de la pandemia, comenzaron a escucharse voces de científicos que reclaman al Ejecutivo más restricciones.

Entre ellos, el infectólogo e investigador Julio Medina, quien se refirió el pasado viernes en Twitter a la entrada de Uruguay en zona roja de riesgo y aseguró que el “virus está por delante, nos ha sacado aún más ventaja”.

“221 días para pasar de verde a amarillo / 56 días para pasar de amarillo a naranja / 32 días para pasar de naranja a rojo”, por lo que concluyó que “lo esperable es que los departamentos que aún no están en rojo vayan evolucionando hacia ahí” y estableció como “prioritario” proteger el sistema de salud.

Debido al aumento de casos en las últimas semanas, en lo que constituye la primera ola de la pandemia en el país, el Gobierno uruguayo informó el pasado 6 de enero que mantendrá sus fronteras cerradas (incluido para uruguayos y residentes) hasta finales de mes.

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou. EFE/Raúl Martínez/Archivo
El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou. EFE/Raúl Martínez/Archivo
No obstante, el presidente anunció la ampliación de dos horas del cierre de bares y restaurantes, que hasta el 10 de enero era la medianoche, y la reapertura de espectáculos públicos. En ambos casos, lo dejó a criterio de las autoridades locales que, como en Montevideo, optaron por medidas más restrictivas.

Entre las medidas activas, se mantiene la regulación por ley del derecho de reunión -vigente por dos meses- en aglomeraciones con peligro sanitario, así como la recomendación del teletrabajo.

Uno de los peligros que se observa en esta semana es el regreso de muchos montevideanos que salieron hacia la costa para su período vacacional, con la consiguiente relajación de medidas de protección, y que se incorporan a su puesto de trabajo.

Ante esta situación, las autoridades emitieron un comunicado en el que recomendaron, siempre que sea posible, teletrabajo y aislamiento social durante 10 días.