Es una propuesta educativa que busca dar respuestas a jóvenes y adultos que pretenden certificar competencias para su inserción laboral.

Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares, dos de cada diez jóvenes de entre 20 y 29 años no terminaron el secundario en el Gran Rosario. Y las mismas estadísticas muestran que las personas con menos formación son las que más lidian con el desempleo y la precariedad laboral.

En el medio de este problema se sitúa la Escuela Universitaria de Oficios, una iniciativa presentada por la Universidad Nacional de Rosario para garantizar la formación laboral de jóvenes y adultos que tradicionalmente no acceden a la educación superior. Las actividades contarán con seis sedes, una en cada distrito, y que abrirá la inscripción a sus cursos en marzo y agosto. El menú es atractivo y variado: desde propuestas para “mujeres albañilas” hasta especializaciones en gestión de redes sociales o cuidadores domiciliarios.

La nueva escuela de oficios se presenta como una propuesta que busca dar respuestas a jóvenes y adultos que deseen certificar competencias para su inserción laboral. Para la universidad pública significa un doble desafío: “garantizar una presencia donde la Universidad no está y facilitar la llegada de sectores sociales que generalmente no acceden a la educación superior”, según la define el rector de la UNR, Franco Bartolacci.

En un acto encabezado por el Secretario de Políticas Universitarias de la Nación, Jaime Perczyk, el rector presentó los lineamientos generales del proyecto.

“Los polos productivos demandan mano de obra cada vez más calificada. Por eso, proponemos una política universitaria que permita abordar la problemática de inclusión socio-laboral en la comunidad; proyectando un modo de intervención centrado en la articulación y el diálogo permanente con diversos actores, del medio local y regional, para propiciar una oferta formativa acorde a las demandas provenientes del ámbito socio productivo y comunitario”, sostuvo.

La propuesta se apoya en tres patas: un vínculo estrecho con la comunidad a la que van dirigidas las actividades, a través de asociaciones con organizaciones sociales y el municipio y con el sector productivo local para que la capacitación sea también una puerta de entrada al mundo del trabajo.

Rescatar saberes

Según su proyecto, desde la escuela de oficios se pretende “acompañar a jóvenes y adultos en su formación para que puedan responder a los requisitos de un perfil profesional”, independientemente del nivel de escolaridad alcanzado o de la modalidad.

La idea es también “rescatar saberes” y oficios actualmente en “vías de extinción”, pero muy demandados por la industria local.

Las primeras capacitaciones ya tienen nombre y apellido. Hay cursos de Mujeres albañilas, Auxiliar en gestión administrativa y contable, Auxiliar recursos humanos, Gestión de datos, Oficio Técnico del Tambero, Energías renovables, Gestión de redes sociales y Cuidadores Domiciliarios. Todas las actividades serán abiertas a la comunidad y se desarrollarán en las aulas de las escuelas y facultades de la UNR, pero también en cada uno de los distritos de la ciudad. La idea de mínima, explicó el rector, es contar con seis sedes, una por cada una de las áreas en que se divide la ciudad.

La inscripción a los primeros cursos comenzará en marzo y habrá un segundo llamado en agosto.

Ampliar las coberturas

Los anuncios se dieron ayer en el marco de una jornada de visitas importantes. El flamante edificio de UNR Innova (Centro Universitario Rosario, Riobamba 250 bis) fue el lugares elegido para la presentación del plan nacional de infraestructura universitaria. El acto estuvo encabezado por el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, el secretario de Políticas Universitarias, Jaime Perczyk, y el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci.

El programa nacional tiene como objetivo principal ampliar la cobertura y mejorar el Sistema Universitario Nacional, así como también se propone incrementar el acceso a la educación superior; optimizar la calidad de la instrucción; fortalecer el funcionamiento y los servicios que prestan las instituciones; y vincular el capital humano formado en las universidades con las fuerzas productivas locales.

Recibirá 600 millones para obras

La Universidad Nacional de Rosario tendrá un presupuesto de casi 600 millones de pesos para desarrollar cuatro obras claves en las facultades del área Salud, Humanidades y Artes y Veterinaria. La financiación llegará a través del plan nacional de infraestructura universitaria que presentaron ayer el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, y el secretario de Políticas Universitarias, Jaime Perczyk.

El programa nacional proyectado para desarrollarse en los próximos tres años contempla una inversión que contempla más de $9.600 millones para realizar distintas obras de infraestructura en 47 universidades nacionales.

Del acto participó el rector de la UNR Franco Bartolacci, pero también las máximas autoridades de las universidades del Litoral y Rafaela, también incluidas en la iniciativa para fortalecer el sistema universitario.

En ese marco, la Universidad Nacional de Rosario recibirá la suma aproximada de $587 millones para cuatro obras importantes, algunas de las cuales ya están en proceso de licitación.

Las facultades de Odontología, Ciencias Médicas y Bioquímicas sumarán unos 2.400 metros cuadrados de nuevas aulas. También se construirá una nueva sede para las facultades de Veterinarias y Agrarias, y se concluirá con las tareas de recuperación del edificio histórico de la facultad de Humanidades.

El financiamiento dispuesto por el gobierno nacional permitirá realizar estas obras en unidades educativas muy importantes de la Universidad Nacional de Rosario. Este anuncio fue muy bien recibido por las autoridades de la UNR, teniendo en cuenta la etapa complicada que atraviesa económicamente el país.