Merck Mercuriadis, el ex gerente de Beyoncé y Guns N ‘Roses y fundador de la compañía de inversión musical Hipgnosis, que acaba de comprar los derechos del catálogo de canciones de Shakira, se está convirtiendo rápidamente en el hombre más influyente y disruptivo en la música. Los acontecimientos de los últimos días lo han dejado claro.

Este canadiense de 57 años nacido en Quebec cree que la música supera tiempos de crisis y que su gran atractivo es que la escuchamos sin importar lo que esté pasando.

Así lo explicó Mercuriadis en una entrevista con el diario The Telegraph: “Si Donald Trump hace algo loco como lo hizo anteayer [la entrevista fue dos días después de los disturbios del Capitolio], el precio del oro y el petróleo se verá afectado, mientras que las canciones no. Porque si estás viviendo tu mejor momento, lo estás haciendo con una banda sonora de grandes canciones, y si estás experimentando desafíos, entonces te estás consolando con grandes canciones. Siempre se están consumiendo”, explicó.

A través de su compañía Hipgnosis ha invertido miles de millones de dólares para tener el control -total o parcial- de los derechos de 60 mil clásicos del pop y el rock.

“El hombre que está apostando 1.700 millones de dólares por los derechos de tus canciones favoritas”, dijo el mismo The New York Times en un perfil que hizo a Mercuriadis en diciembre. Una cifra que, un mes después, ya quedó corta.

Cada vez que se reproduce alguna de las canciones que controla, gana mucho dinero. Su socio es Nile Rodgers, el legendario productor y bajista de Chic y David Bowie, a quien Mercuriadis también representó alguna vez.

Una canción no es solo algo que se puede escuchar. Es algo que se puede poseer como activo. “Los ingresos de estas canciones probadas son muy predecibles y fiables. Y, por tanto, se puede invertir. Cuando miras esos rasgos de previsibilidad y confiabilidad, esas son las mismas razones por las que invertimos en cosas como el oro y el petróleo”, explicó el ejecutivo que entró al negocio a los 19 años con un trabajo en Virgin Records de Toronto y hoy tiene un staff de 19 empleados en las oficinas del barrio londinense de Notting Hill.

Mercuriadis además trabajó 20 años en la expansión de la firma de management Sanctuary Music y llegó a ser representante y productor de artistas como Axl Rose y Elton John.

El empresario vive en la calle Westbourne Grove con su esposa y cuatro hijos. ¿Por qué Westbourne Grove? Porque dice que su amor por The Clash significa que nunca podrá vivir lejos de Westway (el terreno de la banda). Musicalmente obsesivo, su posesión más querida es una tarjeta de mesa firmada por los cuatro miembros de la banda punk.

“Una vez que una canción se convierte en parte del tejido de nuestra sociedad, casi siempre permanece como parte del tejido de nuestra sociedad. Si estabas escuchando un disco de Nirvana hace 25 años, es probable que sigas escuchando ese disco cuando tengas 42 o 60 años”, afirmó en declaraciones al citado medio británico.

La superestrella colombiana del pop Shakira se ha convertido en la última artista en vender los derechos de su catálogo de 145 canciones a Hipgnosis Songs Fund, que cotiza en Londres. La firma especializada no reveló detalles financieros del acuerdo, que es el más reciente de Hipgnosis después de otros este año con Neil Young, el guitarrista de Fleetwood Mac, Lindsey Buckingham, y el productor de discos Jimmy Iovine.

“Estoy muy feliz de asociarme con esta compañía dirigida por Merck, que realmente valora a los artistas y sus creaciones y es un aliado para los compositores de canciones de todo el mundo”, dijo Shakira en un comunicado, al anunciar un contrato con Hipgnosis en el que cedió el 100% de los derechos de sus 145 canciones publicadas a la fecha.

Nile Rodgers y Merck Mercuriadis

En tres años, desde el lanzamiento a bolsa de Hipgnosis, Merck Mercuaridis y su socio Nile Rodgers ya tiene los derechos de 60 mil canciones. Su primera adquisición fue Neil Young, a quien compraron el 50% de su catálogo músical.

Más allá de su pasión por la música, Mercuriadis conoce perfectamente el potencial de su negocio. “Siempre he creído que las canciones exitosas y la música, el arte en general, tienen un valor real. Lo que la gente realmente no reconoce es que cuando una canción se convierte en un éxito probado, el patrón de ganancias se vuelve muy predecible y confiable, y por lo tanto se puede invertir, y estas canciones son tan valiosas como el oro o el petróleo”, declaró el ejecutivo de origen griego en 2019.

El empresario ha sabido adaptarse como pocos al nuevo universo del streaming.

“La pandemia de COVID-19 ha hecho que la gente vea el streaminga como una utilidad esencial como el gas o la electricidad”, afirmó Mercuriadis. En estos días, la gente “prefiere morderse el brazo derecho antes que no pagar sus 10 libras al mes por su suscripción a Spotify”. Después de enfrentar una crisis en el 2000 debido a la amenaza de las descargas ilegales, la industria de la música se ha recuperado.

Las plataformas como Spotify o Apple Music se han convertido en la forma dominante de consumo de música. Por USD 10 al mes, las personas pueden escuchar música ilimitada a través de sus móviles o computadoras. Los británicos, por ejemplo, escucharon 139 mil millones de piezas musicales en 2020, según la Industria Fonográfica Británica. Y la cantidad de suscriptores de servicios de pago a nivel mundial aumentará de 416 millones este año a 1,22 mil millones para 2030, predice Goldman Sachs.

Más escuchas significa más ingresos para ellos. Por lo tanto, colocan sus canciones en listas de reproducción, películas, videojuegos , comerciales y aplicaciones como TikTok.

Mientras que algunas de las principales discográficas ganan solo USD 150 por una canción en un año, Hipgnosis gana un promedio de USD 5.000 por canción. Las últimas inversiones podrían generarle a la compañía algo de USD 30 mil millones.

“La industria de la música está muy infravalorada. Todo el mundo debería invertir”, opinó Mercuriadis, quien planea aprovechar el creciente catálogo y el peso financiero de Hipgnosis para “traer el cambio” al negocio que es su gran pasión.

“Al final, lo que vas a ver que sucederá es que el poder estará en la gente que crea, con los artistas y los compositores. Usaremos muchos de nuestros recursos para ayudar a unir a la comunidad de compositores. Ahora tenemos aproximadamente 120 compositores en Hipgnosis … Lo que realmente hemos hecho es empoderar a 120 de los compositores más importantes del mundo. Ahora ya no tienen que inclinarse ante las grandes discográficas para pagar sus facturas todos los meses”, sentenció. “Somos catalizadores del cambio”.

El veterano de la industria planea utilizar sus conexiones para comprar más música. Considera que Hipgnosis puede duplicar su tamaño a 120.000 canciones. Conoce a todos y negocia personalmente sus acuerdos. Pero hay un catálogo que se destaca sobre todos los demás. Pese a que el material musical de los Beatles no está en el mercado, Mercuriadis afirmó que todo está a la venta a un precio.