El cambio de carátula se logró tras una junta médica en la que el perito a cargo de la autopsia presentó “fotos que nunca había aportado al expediente” y sumó un informe que indicaba que la víctima tenía rastros de un plaguicida, “concluyéndose que la asfixia se produjo por envenenamiento”.

La investigación por la muerte de Camila Peñalva, cuyo cadáver fue hallado en marzo del año pasado en su vivienda del norte de Jujuy y en diciembre su familia denunció que la autopsia fue “falseada”, avanzó con la detención e imputación de su expareja, Roberto Quipildor, quien quedó acusado de femicidio.

Así lo confirmó hoy la abogada de la familia de la joven, Mariana Vargas, al referirse a la nueva dirección lograda en la causa, después de que denunciaron irregularidades en la actuación del perito oficial y en los resultados del examen cadavérico.

“Hemos logrado la imputación de Quipildor, por lo cual veníamos peleando desde que presentamos el informe de nuestro perito de parte, que descartaba una broncoaspiración por ebriedad, que fue lo determinado inicialmente”, contó Vargas a Télam.

La letrada agregó que el avance se dio luego de una junta médica realizada el 23 de diciembre último, durante la cual el perito a cargo de la autopsia presentó “fotos que nunca había aportado al expediente”, además de sumarse un informe que “llegó sorpresivamente”, que indicaba que Camila tenía rastros de un plaguicida, “concluyéndose que la asfixia se produjo por envenenamiento”.

En ese marco, es que finalmente se imputó “por homicidio agravado por el vínculo, por uso de veneno y por violencia de género” a Quipildor, quien ya se encontraba detenido desde fines de diciembre, aunque la familia recién fue notificada en la jornada de ayer.

A la par del cambio de caratula, “se ordenaron nuevas medidas de prueba y un examen mental, que es el que obligatoriamente se pide para todos los imputados por un delito”, señaló Vargas, quien cuestionó que para dicha diligencia se designó al mismo perito oficial rechazado por la querella.

“Para nosotros se trata de un perito que ha falseado un informe de autopsia. Creemos que no es digno de imparcialidad y va a afectar el debido proceso”, sostuvo la abogada, quien agregó que hoy presentaron una recusación contra el mismo.

Como querellantes, contó que también ofrecieron en las últimas horas importantes testigos que esperan se los cite a declarar, en particular “dos a quienes Camila les había planteado que tenía mucho miedo por amenazas de Quipildor horas antes de su muerte”.

Por último, Vargas consideró que este caso marca “un antes y un después en relación a muchas causas archivadas en la provincia, sobre todo en la Quebrada y en la Puna, que han tenido la misma resolución por broncoaspiración”.

“Esta es la forma brutal en la que se investiga en Jujuy. Solo el privilegio de tener recursos para contratar un perito de parte es lo que permite acceder a la justicia y eso no puede ser así. Necesitamos un equipo interdisciplinario, independiente de los tres poderes del Estado, que investigue los obstáculos que existen para garantizar justicia, que aseguran impunidad”, concluyó.

Camila Peñalva (25) apareció muerta el 5 de marzo del año pasado en su vivienda del barrio Inti Watana en la localidad de Huacalera, distante a 100 kilómetros al norte de la capital jujeña, y desde ese momento los familiares apuntaron como responsable a la expareja, inclusive luego de la autopsia que descartaba un femicidio.