El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una línea crediticia de precaución y liquidez por US$ 2.700 millones a favor de Panamá, para hacer frente a la pandemia de coronavirus y para prevenir impactos externos extremos, anunció hoy el organismo multilateral.

Las condiciones sujetas a esta línea consisten en un nivel adecuado de gasto en salud y en los sectores sociales afectados durante la pandemia, así como el refuerzo de los marcos de políticas institucionales, la inclusión de la integración financiera y la preparación de la economía para su recuperación pospandémica.

“El acuerdo de dos años bajo la Línea de Precaución y Liquidez (LPL) por el 500% de la cuota (1.884 millones de Derechos Especiales de Giro) ayudará a las autoridades en sus esfuerzos de lograr la recuperación económica contra la pandemia, abordará las vulnerabilidades pendientes y apuntalará la confianza del mercado”, sostuvo Mitsuhiro Furusawa presidente del directorio del FMI y encargado de conceder la línea.

Furusawa subrayó, además, que la agenda a seguir durante la línea de precaución y liquidez se centrará en facilitar la pronta salida de Panamá de la lista gris del Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI), según la agencia Europa Press.

Panamá se vio fuertemente impactada por la epidemia global debido a las medidas de distanciamiento social y confinamientos, que llevaron a una reducción significativa de la actividad económica, sobre todo en el turismo.

Además, a la Covid-19 se sumó el huracán Eta y la tormenta tropical Iota, lo que afectó gran parte de la producción agrícola del país.

Como resultado, el FMI prevé que la economía panameña se contraiga 9% en 2020, con una posición fiscal deteriorada de manera significativa debido a la caída en los ingresos y la presión en el gasto.

El impacto de la pandemia “ha provocado un deterioro considerable a la situación y las perspectivas macroeconómicas del país”, señaló al respecto Furusawa..