Una etapa parece cerrarse en la puja por la sucesión de Maradona. En las últimas horas, Mauricio D’Alessandro, abogado de Matías Morla, apoderado del astro durante los últimos ocho años, le entregó a la Justicia todo lo que el juez subrogante, Alfredo Aníbal Villata, le había pedido a instancias de Sebastián Baglietto, administrador de la herencia.

El juez había otorgado diez días hábiles de plazo a Morla para “brindar información tendiente a conocer: 1°) la totalidad de procesos judiciales y/o extrajudiciales o de mediación o arbitraje que tanto como actor y/o demandado del causante se encuentren tramitando en el fuero nacional e internacional y, si es factible, el estado de actuación en los mismos; 2°) las cuentas bancarias existentes en el país y en el exterior, denunciando banco, sucursal y número de cuentas; 3°) la participación del causante en sociedades nacionales e internacionales, cuentas de inversión, títulos y acciones. 4°) los bienes propiedad del causante: inmuebles, automóviles o muebles registrables situados en el país y en el exterior, señalando el lugar de radicación de los mismos; debiendo adjuntar, de encontrarse en su poder, los respectivos títulos de propiedad; 5°) el detalle de los contratos vigentes o en curso de ejecución suscriptos por y a nombre del causante, tanto en el país como en el exterior, acompañando copia de los mismos para su reserva en Secretaría; 6°) las deudas de carácter impositivo que se encuentren sujetas a convenio, moratoria, etc, o bien en vía judicial; 7°) la documentación que acredite la existencia de donaciones o anticipos de herencia realizados por el causante”.

Al mismo tiempo, había librado exhortos a cinco países (Cuba, Venezuela, Bielorrusia, Estados Unidos y México) con el objetivo de dilucidar qué poseía en cada país. Pues bien, según aseguran cerca del letrado, el Juzgado ya posee el listado de contratos que quedaron vigentes y que tienen regalías para los herederos. Ahí se destacan, por no ser tan conocidos en la comentada herencia de Pelusa, un café en Dubai (por el que además de las ganancias tiene un porcentaje en la futura venta), un contrato con una empresa que hará merchandising de Maradona y el tan mentado vínculo con Venezuela. Además ofreció la documentación de todas las donaciones que Diego hizo en vida a familiares, ex parejas y allegados. Las donaciones más importantes fueron hechas ante escribana pública y existen registros de cada una.

Los procesos judiciales abiertos, precisamente, es uno de los ítems que inquieta al círculo íntimo: la información también se halla en manos del juez. Son más de 40 las causas relacionadas con Pelusa. Desde juicios laborales iniciados por ex empleados, pasando por las batallas legales que tenía con su ex, Claudia Villafañe. En el Juzgado penal y económico numero 9 hay un juicio por defraudación por retención indebida; en el fuero civil aún está abierta la causa por las camisetas, como así también un juicio civil contra Cecilia Ergueta y Franco Giorgiutti, dos ex socios de Claudia.

Pero dentro de ese paquete de causas hay procesos de todo tipo y color. Hay otros juicios menos conocidos o mediáticos, como el que data desde el 2011: lo inició Carlos Mac Allister luego de que Diego dijera públicamente que “cobraba cometas” para acercar jugadores. El ex árbitro Ángel Sánchez también supo denunciarlo por calumnias e injurias, como así también el Diez enfrentaba un reclamo civil de los reporteros que en 1994 recibieron los balinazos del ex futbolista en la quinta de Moreno.

Uno de los juicios más onerosos es el que le inició el fisco italiano a raíz de impuestos impagos y posteriores intereses que Maradona contrajo en su época de futbolista del Napoli entre 1984 y 1991. La deuda está calculada en 26 millones de euros. Desde que se conoció la sentencia el abogado de Maradona en Italia, Angelo Pisani, e inclusive el propio Matías Morla intentaron suspender la medida y dilatar el pago, algo que lograron parcialmente en 2017.

En una resolución de la Comisión Tributaria Regional de Napoli del 28 de febrero de ese año, se les hacía saber a Maradona y a su letrado la suspensión de la sentencia del juicio y, por lo tanto, el pago. Sin embargo, esa situación fue apelada por el fisco y habría sido revocada en 2018, por lo que la condena volvió a quedar vigente o estaría a punto de reactivarse por decisión de la instancia superior italiana.

Resta saber si el juez Alfredo Aníbal Villata y el administrador Baglietto requieren documentación extra a la aportada por D’Alessandro-Morla o la juzgan suficiente para avanzar en la sucesión, que por el momento tiene cinco herederos (Dalma, Gianinna, Jana, Diego junior y Dieguito Fernando), pero que al mismo tiempo acarrea pedidos de paternidad por resolverse.

En esta nueva etapa, falta dilucidar cuál será la estrategia por parte de cada una de las partes y sus letrados. Según subrayan cerca suyo, Morla tiene la voluntad de llegar a un acuerdo, de bajar los decibeles en cuanto a la confrontación. Y estaría dispuesto a “sentarse a una mesa sin chicanas ni insultos y sí buscando la solución de los conflictos”. ¿Podrán los herederos que más roces públicos tuvieron con Morla edificar una relación de consenso, similar a la que, por ejemplo, las hermanas de Diego tuvieron con él?

Un punto de acuerdo podría, por caso, encontrarle un horizonte claro a cuestiones como la cuenta en Suiza, que tendría alrededor de 3 millones de dólares. En esa cuenta el abogado es cotitular. O resolver el destino de la casa que Fidel Castro le cedió para su usufructo en vida en Cuba. El juzgado libró un exhorto para interiorizarse respecto de la propiedad y otros negocios de la leyenda en Cuba, como la participación en un hotel. Tony Castro, hijo de Fidel, se comunicó con Morla para advertirlo de la existencia de la vivienda y hasta sugerir la idea de un museo. Y podría tender un puente. ¿Será posible o no hay vuelta atrás?