Dice que baja los niveles de internación y mortalidad. “De 311 enfermos de covid en octubre y noviembre solo se internaron 6 y hubo un fallecido cuando en los meses anteriores, sin esta droga, la situación fue más crítica”, dijo.

En Correa, una localidad santafesina de 6.500 habitantes ubicada a 52 kilómetros de Rosario, la totalidad de las personas que contrajeron Coronavirus (alrededor de mil) fueron medicadas con ivermectina en los primeros días en los que presentaron los síntomas. La “cruzada”, definida así por el médico Carlos Alonso, promotor del uso de este tratamiento que no está aprobado por Anmat ni otros organismos regulatorios para este fin, busca demostrar que el fármaco, que habitualmente es indicado para afecciones por parásitos, entre otras (tanto en animales como en humanos) es útil y puede bajar los índices de internación y mortalidad en pacientes con Covid.

Alonso afirma que ya tiene pruebas de eso. La discusión sobre la efectividad de la ivermectina divide a la comunidad médica y científica en la Argentina. La Sociedad de Infectología recomendó que no se la utilice “para el tratamiento y/o profilaxis del Sars Cov 2” hasta que no haya “estudios bien diseñados, debidamente registrados, y que sean éticamente aceptables” y un número importante de médicos desaconsejaron públicamente su uso.

Por otra parte, antes de ayer, dos investigadores de Conicet, Héctor Carvallo y Roberto Hirsch, quienes analizaron su impacto en el tratamiento del Covid, defendieron la eficacia de la terapia. Además, hay un estudio previo, publicado en la página oficial de Conicet en septiembre, que muestra que “la ivermectina reduce la carga viral en pacientes infectados con Sars Cov 2”. Ese trabajo fue multicéntrico y llevado adelante por Carlos Lanusse, Daniel Alonso y Alejandro Krolewiecki.

En diálogo con La Capital, Alonso, que es médico retirado del poder judicial y profesor de la Universidad Nacional de Rosario, contó la experiencia en la localidad en la que vive y aseguró que “de 311 contagiados que tuvimos entre octubre y noviembre y teniendo en cuenta que todos tomaron la medicación sólo se internaron 6 (ninguno necesitó ser intubado) y uno falleció. En los dos meses previos, cuando tuvimos en Correa 134 positivos que no tomaron ivermectina se internaron 5 y todos fallecieron”. Alonso comentó que tomó la tasa promedio de letalidad por coronavirus a nivel mundial y que de acuerdo a esos números “debieron fallecer en Correa casi 8 pacientes de los 311 infectados, pero con la ivermectina sólo murió uno, por lo que la mortalidad se redujo un 87,39%”.

Cómo empezó

El profesional contó que cuando comenzó a subir el número de casos en la comuna, en pleno pico de la pandemia, “revisé todos los fundamentos científicos, las investigaciones internacionales sobre este medicamento, el estudio hecho en Australia que es muy contundente; otro trabajo realizado en Argentina con un protocolo clínico en 45 pacientes con Covid que evidenció el efecto del antiviral en seres humanos y cómo frenó la replicación viral, también un estudio muy amplio realizado en Egipto y me convencí de que podía ser un camino para mejorar la situación de los pacientes”.

Alonso tomó los dos meses previos al uso de la ivermectina en Correa y los comparó con los dos meses siguientes en los que las personas con Coronavirus recibieron la droga. “En ese momento era aún desconocida por la población general. Habíamos vivido una tragedia porque cinco muertos en una localidad tan pequeña en la que todos nos conocemos tuvo un impacto terrible. Entonces comencé a hacer un registro detallado de los pacientes a los que les indicaba ivermectina, siempre con la droga para uso humano, no para uso veterinario. Cada paciente está anotado y se le da la dosis correspondiente de acuerdo a sus comorbilidades, peso, altura. No hay una dosis igual para cada persona”, mencionó, al tiempo que contó que “nos dimos cuenta de que funcionaba”.

El médico remarcó que siempre pidió a los pobladores, sobre todo los de la zona rural, que no tomaran el medicamento en su versión veterinaria y que desaconsejó en todo momento la automedicación. “Aunque es una droga segura, que se ha probado por años en miles de personas, no sugiero que nadie la compre y la tome por cuenta propia”, destacó. Dijo que entre los efectos indeseados, datos que también registró en sus planillas, aparecieron “en un 9% alguna intolerancia digestiva, mareos y diarrea y en un solo caso se suspendió el suministro”.

Sin apoyo oficial

Alonso señaló que no cuenta con apoyo ni de la comuna de Correa ni del Ministerio de Salud de Santa Fe. “Yo no cobro honorarios, no persigo ningún fin económico ni de otro tipo. Vivimos una emergencia sanitaria de gravedad y creo que de este modo le devuelvo a mi gente lo mucho que me dieron a través de tantos años de carrera. Fui médico rural por 20 años y soy profesor de la cátedra de Medicina Legal de la UNR, también en posgrado. No voy a arriesgar todo por algo que no está sustentado en estudios serios a nivel mundial”, remarcó.

Agregó que “tenemos un grupo de WhatsApp en el que unos 20 médicos de la región y otros lugares del país compartimos información sobre ivermectina y volcamos nuestras experiencias” y agregó: “hay muchos más, en toda la Argentina, aunque la mayoría de los profesionales que la indican no lo haga público por temor a críticas o represalias, es más, he recibido consultas y he ayudado a gente de España, de Italia, de casi todo el país”.

El profesional aseguró que “hago un seguimiento estricto de cada paciente, en algunos casos de manera presencial y en otros mediante videollamadas, no quiero dejar nada librado al azar” y que esa información está disponible. “Los números están a la vista para quien lo quiera revisar. Yo no puedo esconder internados ni muertos en mi localidad. Mis evaluaciones y registros (en los que participan varios colaboradores) ya están incluidos en muchos trabajos internacionales de observación de casos”.

Desabastecimiento

Ante la indicación masiva de la ivermectina y porque en todo el país hay personas que la están comprando por su cuenta, “tuvimos desabastecimiento, y si bien nos manejamos mayormente con las pastillas de los laboratorios que la desarrollan y comercializan también indiqué la droga a través de recetas magistrales, y quizá lo vuelva a hacer, porque se realiza con todos los procedimientos que corresponden”, mencionó el médico. Alonso enfatizó: “es una droga económica que se toma cuando comienzan los síntomas y he visto en forma concreta como baja la carga viral y eso repercute en la clínica”.

Por el momento, Alonso no la recomienda como profilaxis: “No hay estudios que avalen ese modo de prescripción”.

“Espero que el ministerio de Salud de la Nación y los organismos reguladores tomen nota de la información que existe y que es valedera y organicen un protocolo para unificar criterios. Conicet ya ha manifestado que tiene efectos útiles contra el Covid. La OMS está modificando su mirada sobre la droga y ya habla de un tratamiento prometedor”.

La ivermectina “no compite de ninguna manera con la vacuna y pedimos que la gente se siga cuidando con distanciamiento, barbijo, que no hagan reuniones, sólo digo que no es un invento ni hay intereses detrás, por eso la defiendo tanto: con este medicamento y la contención adecuada del paciente se puede lograr mucho”.