El ministro de Salud explicó que las condiciones de Pfizer eran inaceptables. “Queríamos adecuarnos a cualquier condición, pero a cualquiera que no significara resignar la soberanía y mucho menos cambiar las leyes. Pero la intolerancia fue tremenda”.

El ministro de Salud, Ginés González García, aseguró que la empresa Pfizer “se portó muy mal” con el Gobierno argentino y sostuvo que las objeciones de ese laboratorio internacional fue la aparición de la palabra “negligencia” en la ley para contratar la provisión de vacunas contra el coronavirus.

El ministro relató a diputados nacionales de la comisión de Salud cómo fue el proceso de negociaciones que efectuó el Gobierno con esa empresa y reseñó que esa vacuna fue la primera autorizada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Cuando se efectuaban las negociaciones para la provisión de la vacuna y se mandó la nota para avanzar en la firma del acuerdo, los directivos de Pfizer cuestionaron, cuando se mencionaba el tema de la indemnidad, la palabra “negligencia” porque “no querían que estuviera” ese término, relató el ministro.

La palabra formaba parte de las situaciones de responsabilidad de la compañía ante la eventualidad de demanda de indemnizaciones por parte de personas que hubieran sufrido efectos adversos, precisó.

Al responder una consulta de la vicepresidenta de la comisión de Salud, la macrista Carmen Polledo, sobre cuáles fueron los motivos del fracaso de las tratativas con la empresa Pfizer, González García: esa empresa “se portó muy mal con nosotros”.

“Queríamos adecuarnos a cualquier condición, pero a cualquiera que no significara resignar la soberanía y mucho menos cambiar las leyes. Pero la intolerancia fue tremenda”, aseguró.