La Municipalidad recuerda las medidas de higiene y otras sugerencias sobre cómo actuar ante la proliferación de alacranes, para prevenir picaduras.

Los alacranes se encuentran durante todo el año, pero se registra un mayor aumento de ellos en la estación veraniega, sobre todo, durante las noches de mucho calor. Por eso, la Municipalidad de Santa Fe recuerda las medidas de higiene y cuidado que debe tener en cuenta la población para prevenir las picaduras.

En el caso de la picadura de un alacrán, desde el área de Salud y Promoción Comunitaria del municipio santafesino, se recomienda concurrir rápidamente al hospital más cercano para su atención y tratamiento, y en el caso de niñas y niños hacerlo al Hospital Dr. Orlando Alassia (Mendoza 4151).

El peligro de la picadura de alacrán proviene del veneno que deja cuando una persona contacta accidentalmente con uno de ellos y que, en los casos más extremos, puede ser de gravedad. Como produce intenso dolor, se puede colocar hielo en el sitio afectado para aliviar las molestias mientras se transporta a la persona al centro de salud. Si durante la consulta se detectan síntomas de gravedad, el paciente recibirá suero antiescorpiónico para neutralizar la toxina.

Prevención y control

Para evitar la posibilidad de contacto con un alacrán es necesario mantener el hogar y alrededores libres de escombros, ladrillos, tejas, leña, maderas, todos lugares propicios para habitar; tapar las grietas u orificios de los revoques de las paredes, sobre todo si éstas son de ladrillo hueco. También se sugiere sellar las cámaras de las cloacas; colocar malla metálica en las rejillas de las casas y burletes debajo de las puertas, y utilizar insecticidas que sean inocuos para los humanos, animales y plantas.

Para evitar la picadura de alacrán, dentro de los consejos se sugiere revisar la cama antes de acostarse y colocar cinta de embalar en las patas para evitar que suban. En este lugar es donde se produce el 30% de las picaduras. También se recomienda no dejar ropa en el suelo o bien sacudirla antes de utilizarla; y revisar los zapatos –especialmente los de los niños y niñas– antes de colocárselos, sino ponerlos dentro de una bolsa y simplemente cerrarla con un nudo.

Es necesario recordar que el alacrán es un animal de hábitos nocturnos que permanece oculto durante el día en el suelo o entre las cortezas de los árboles. Es frecuente encontrarlos en lugares habitados por el hombre, en sitios con maderas caídas, escombros, tejas, ladrillos (ámbito peridomiciliario) pero, también, dentro de las casas, en grietas de paredes, pisos, zócalos, huecos de revestimiento de maderas, en desagües que conectan con cloacas, habitaciones y depósitos sin aireación, detrás de cuadros, bajo los muebles o entre las ropas y los zapatos.

Sintomatología

El dolor que se manifiesta en el sitio de la picadura es intenso y provoca una variedad de signos y síntomas locales y generales que se expresan con diferentes grados de severidad, entre ellos, palidez, náuseas, vómitos, salivación excesiva, piel de gallina y palpitaciones. La picadura, frecuentemente, sucede de noche. La población más afectada son los niños pequeños y la localización es en los miembros inferiores.

Asimismo, hay una serie de factores que determinan la evolución que dependen de la persona afectada: el peso, el estado nutricional, la presencia de enfermedades como asma, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes. En tanto, entre los factores que dependen de la especie de alacrán, se señalan el lugar del cuerpo y la cantidad de picaduras efectuadas, la cantidad de veneno inyectado y la época del año.