Lo afirmaron los ministros Nicolás Trotta, de Nación y su par porteña Soledad Acuña en conferencia de prensa. Fue luego del encuentro con Horacio Rodríguez Larreta.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, se reunió en la tarde de este lunes con el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta. También estuvo en la reunión la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña.

Tras la reunión, los ministros Trotta y Acuña ratificaron el inicio de clases presenciales en la Ciudad previsto para el 17 de febrero. Fue en una conferencia de prensa conjunta.

Trotta señaló allí que es “la voluntad del Gobierno nacional de encarar el desafio de manera mancomunada con todas las jurisdicciones”.

Trotta: “si queremos la presencialidad en las escuelas, hay que maximizar los cuidados”

“El Gobierno dispuso que los docentes son grupo priorizado para acceder a la vacuna del covid 19, uno de los cinco grupos, y ese proceso incluye un orden de aplicación. Primero, docentes de la educación inicial y especial y luego poder seguir cubriendo el millón 400 mil docentes y no docentes”, sostuvo Trotta.

“Para nosotros esta reunión ratifica la decisión de comenzar las clases presenciales el 17 de febrero en la Ciudad”, dijo Acuña.

Nicolás Trotta aseguró que “No hace falta la vacuna para volver a clases”

Al ser consultada por la movilidad, Acuña dijo que “la mayoría de las familias de la comunidad educativa se trasladan de forma particular o caminando al colegio”.

Explicó, sin embargo, que el porcentaje que usa transporte público es de 30% de primaria y 40% en secundaria. Para esos casos, dijo, habrá “prioridad en el uso del transporte público para docentes, familias y niños que vayan a la escuela; aumentar la cantidad de frecuencia en líneas interurbanas y fomentar el uso de la bicicleta”.

En un comunicado oficial, Larreta habló asimismo de un encuentro “muy positivo” y de “trabajo en equipo” para “garantizar la presencialidad tan necesaria para nuestros chicos y chicas”.

“No solo es necesario volver a la presencialidad, sino que es posible”, agregó la ministra Acuña.

Trotta, por su parte, destacó: “Siempre existen tensiones, pero hemos logrado avanzar a través del trabajo constante con el objetivo de fortalecer el camino a una presencialidad segura”.

El 17 de febrero comienzan las clases en los maternales y jardines, en el primer ciclo de primaria y en el ciclo básico de nivel secundario. El 22, en el segundo ciclo de primaria. Y a partir de marzo, el resto de los secundarios.

La ministra Acuña explicó también que la misma normativa y protocolos se usan tanto para las escuelas públicas como privadas. Y que esta semana, en que los docentes volvieron al trabajo en las escuelas, están armando la particularidad que tendrá la aplicación de la normativa en cada uno de los establecimientos educativos. Una vez definidos, enviarán la información específica a las familias, dijo.

Consultado sobre los testeos a docentes en otras jurisdicciones del país, el ministro Trotta dijo que “algunas provincias plantearon esa alternativa, pero queremos hacer hincapié en la centralidad en los protocolos, en el cumplimiento de los lineamientos que están claros en los protocolos”.

El viernes pasado, después de semanas de negociaciones con los sindicatos docentes, la Ciudad definió y difundió un protocolo de prevención para el regreso a las clases presenciales. El texto establece que la asistencia a las clases presenciales será obligatoria. Solo estarán exceptuados los alumnos y las alumnas con alguna condición de riesgo o que convivan con personas de riesgo. El Ministerio de Educación de la Ciudad hizo en las últimas semanas más de 4.000 llamados a familias con hijos en edad escolar y el 10% manifestó tener algún caso de riesgo o ser conviviente de una persona de riesgo. Para esos estudiantes se dará una propuesta educativa remota.

En el protocolo porteño también se fijó que la vuelta a la escuela será de manera escalonada y se informan las recomendaciones hechas por el Ministerio de Salud, como el uso de tapabocas obligatorio y en todo momento, con la excepción de aquellos chicos y chicas de menos de dos años, el no cruzamiento de estudiantes de distintos grados o divisiones (la burbuja abarca a todo un curso), la distancia mínima de 1,5 metros, la ventilación de las aulas, el lavado de manos y la desinfección de los establecimientos, entre otras pautas que podrán ser ampliadas o eliminadas de acuerdo a cómo cambie la situación epidemiológica.

El protocolo oficial también contempla que los docentes trabajen en más de un curso, para esos casos las autoridades piden que las profesoras y los profesores extremen las medidas de seguridad y presten mayor cuidado al distanciamiento y a la circulación por el aula. Sobre este punto, los gremios alertan respecto a la peligrosidad que genera el multiempleo al que muchos docentes se ven obligados, para tener un sueldo que cubra el costo de vida.