Su sobrino Brooks, de poco más de 1 año, presentó una insuficiencia hepática por la que necesitó, de forma urgente, un donante. 

Un enorme gesto de amor y solidaridad tuvo un joven estadounidense con su sobrino, al donar una parte de su hígado al menor, quien padecía de una insuficiencia hepática, y de esta manera, le salvó la vida.

En 2019, James Grant Mosher estuvo sumido en una profunda depresión. Se había mudado lejos de su familia, se separó de su pareja y el último negocio que había emprendido fracasó, aunque todo cambió cuando su sobrino Brooks, de poco más de 1 año, presentó una insuficiencia hepática por la que necesitó, de forma urgente, un donante de hígado. Él se ofreció como voluntario y con ese gesto no sólo salvó la vida del nene sino también la suya.

Los padres de Brooks, Matt y Andrea Campbell, que viven en la ciudad de Homeworth, en el estado de Ohio, notaron que su hijo de 17 meses tenía un tono amarillo en los ojos y la piel. En apenas dos días, pasó por varios sanatorios hasta que lo internaron en la Clínica Cleveland, donde le diagnosticaron insuficiencia hepática aguda.

Los médicos indicaron que el pequeño requería imperiosamente un trasplante de hígado: era cuestión de días o iba a morir. La situación se tornó tan extrema que necesitaban buscar un donante entre su familia y allegados.

Mientras esa tragedia familiar sucedía, los padres de Andrea habían ido hasta Austin, en Texas, a visitar a su hijo menor, Grant (lo llaman por el segundo nombre). Fue él quien tuvo el presentimiento de que debían estar junto a su hermana mayor, por lo que los tres se tomaron un avión de vuelta a Ohio.

Cuando llegaron al hospital, las noticias no eran alentadoras. Andrea estaba embarazada de 15 semanas, por lo que no podía ser donante. Matt se hizo las pruebas pero resultó que tenía un trastorno que afecta a la coagulación de la sangre que lo imposibilitaba a darle una parte del hígado a su hijo. El resto de la familia paterna también fue descartada por presentar la misma afección.

Grant estaba en la habitación cuando su hermana y su cuñado se enteraron de que ninguno de ellos podía ser donante. En ese momento, ni lo dudó y se ofreció para hacerse las pruebas. Por fin, hubo una buena noticia para la familia Campbell: el tío sí era apto para esa cirugía.

“Cuando vine aquí desde Austin, sentí que era por una razón. Y comencé a pensar que ése era el motivo. Tenía que ser el donante”, manifestó Grant. El 13 de noviembre de 2019, apenas una hora después de obtener los resultados, tío y sobrino fueron llevados al quirófano de urgencia para llevar a cabo ambas cirugías.

La intervención quirúrgica de Brooks duró alrededor de 13 horas, y fue completamente exitosa. Más de un año después, el chico está saludable, enérgico y contento y se convirtió en hermano mayor. El 23 de abril del 2020, nació el segundo hijo de Andrea y Matt, que recibió el nombre de James en honor a su tío.

Andrea está muy agradecida por el altruismo que demostró su hermano menor: “Grant y yo siempre estuvimos unidos. Y ver este lado de él y su abnegación para salvar a Brooks me hace amarlo aún más. Nos dio el regalo de la vida”.

Por entonces, lo que ella no sabía es que al convertirse en donante, James Grant encontró la forma de superar su depresión. “La gente dice que le salvé la vida a Brooks esa noche de noviembre, pero, en realidad, él salvó la mía”, confesó el hombre.