Bardina fue detenido por la policía de Santa Fe, luego de que lo denunciaran por la presunta usurpación de un edificio cuya obra lleva casi tres décadas paralizada, en medio de un conflicto legal.

El acusado, de 59 años, es un ex presidiario, varias veces condenado por la justicia provincial y federal, el cual recuperó la libertad en octubre del año pasado y fijó domicilio en una vivienda de calle Saavedra 1435, donde este miércoles a las 19.30 fue allanado y detenido por la fuerza pública.

La orden judicial extendida por el juez penal Pablo Busaniche, fue solicitada por las fiscales del Ministerio Público de la Acusación, María Gabriela Arri y María Lucila Nuzzo, a raíz de una denuncia penal instada la semana pasada por quienes se presentaron como los verdaderos propietarios del inmueble ubicado en la esquina noreste de 9 de Julio y Suipacha, en el microcentro santafesino.

Desmienten que esté en obra el edificio “fantasma” de Suipacha y 9 de Julio

Fuentes consultadas, indicaron que a partir del ingreso de la denuncia, las fiscales solicitaron las primeras medidas, entre las cuales se les tomó declaración testimonial a los damnificados, quienes arrimaron a la justicia la documentación sobre la posesión del inmueble.

Según los propios denunciantes -que también se expresaron públicamente la semana pasada-, Bardina ingresó por la fuerza al edificio mencionado y colocó gente bajo su mando para comenzar tareas de mantenimiento. El ingreso se produjo el 26 de enero último y hasta su detención, el personal a su cargo seguía dentro del predio.

Según informó la oficina de prensa del MPA, Bardina será imputado este viernes en los tribunales locales, en horario a confirmar.

Estafa millonaria

El investigado ya había estado preso a fines de la década de 1990 por una defraudación al fisco cuando junto con un socio administraban empresas cerealeras. El 4 de mayo de 2001 el Tribunal Oral Federal de Santa Fe (José Escobar Cello, Rodolfo Hintermeister y Ramiro Puyol) le impuso 5 años de cárcel por los delitos de “evasión simple y evasión agravada por la utilización de interpósitas personas” por una cifra de 4.300.000 pesos/dólares, a valor de la época.

Como cola de aquel histórico juicio en el que se analizaron maniobras entre 1993 y 1998, se abrió otra investigación por las operaciones que los implicados continuaron realizando en 1999. Ello dio lugar a una nueva condena dictada en marzo de 2010 por el TOF, ahora constituido por la jueza María Ivón Vella y los conjueces Martha Feijoo y José Luis Fernández. Allí se unificaron las dos condenas y se fijó pena única de cinco años de prisión.

Retoman las obras en un famoso edificio abandonado hace 25 años

Un crimen impune y dos secuestros

Después de que su nombre quedara ligado a la evasión millonaria por la que pasó un período tras las rejas, Mario Daniel Bardina volvió a ser un hombre público cuando lo detuvieron el mismo día que asesinaron a puñaladas a su ex esposa Valeria Caggiano.

El crimen ocurrió el 26 de noviembre de 2008, una mañana de lluvia, dentro de una cochera de calle 1° de Mayo al 1000, donde la víctima guardaba su auto. Doce años después, todavía se encuentra impune.

En ese entonces el juez de Instrucción Nº 4, Rubén Eduardo Saurín, procesó a Bardina a fines de diciembre de 2008 por el delito de “supresión de numeración de objeto registrable” porque cuando lo allanaron encontraron armas en su casa; pero tras pasar varios meses preso fue “sobreseído” en esa causa y prácticamente desvinculado del asesinato.

Pero un año después, a fines de 2009 Bardina fue nuevamente detenido y procesado. Esta vez por los secuestros del empresario Salvador Marcelo Boscarino y Jorge Saccone, hechos por los cuales finalmente recibió la condena más alta -13 años de cárcel- y por la cual salió en libertad el año pasado.