El pasado 8 de febrero según los reportes y las cámaras de seguridad del bar Los Otates, en Zapopan, un comando armado arribó al local, ubicado en la zona metropolitana de Guadalajara, y cometió, lo que las autoridades asocian, como un “levantón” (secuestro).

El grupo llegó abordo de varios vehículos, dos meseros y un agente que se encontraban en el sitio resultaron heridos, además uno de los pistoleros que participaron en el crimen y salió lesionado, fue encontrado horas más tarde muerto.

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Un análisis presentado por las autoridades exhibió que los presuntos sicarios “pasearon” aproximadamente 16 minutos con el cuerpo del hombre —que posteriormente fue abandonado en el Hospital Colli—. Todo ese tiempo transcurrió sin la presencia de ninguna autoridad. Incluso la fiscalía ha declarado que las Cámaras C5 de la zona no pudieron transmitir la ruta en tiempo real que siguieron los criminales debido a que había mucha información en proceso.

Los pistoleros se trasladaban en una camioneta blanca. A las 12:59 horas pasó por Avenida Patria y Calle San Florencio, a las 13:03 horas por Avenida Universidad y Juan Palomar y Arias, a las 13:09 horas por San Luis Gonzaga y Johannes Brahams y a las 13:13 horas por Copérnico y Volcán Cofre de Perote.

Otro de los vehículos donde viajaban los agresores, quienes también raptaron a un comensal del sitio, fue localizado unos días después cerca del centro médico donde fue dejado el supuestos sicarios en El Colli Urbano.

Hasta ayer, la fiscalía no reportó detenidos por el caso ni ha podido identificar a la víctima de la privación ilegal de la libertad y cuya ubicación se desconoce.

“Estamos desde luego trabajando en diversas líneas de investigación relacionadas con la delincuencia organizada y en el momento en que tuviéramos un poquito más de datos desde luego los estaríamos haciendo públicos”, apuntó el fiscal de la entidad, Gerardo Octavio Solís.

Versiones extraoficiales señalaban que la persona “levantada” podría ser el empresario José Manuel Sánchez Cruz, “Manu” Vaquita, socio del bar Distrito 5 donde fue asesinado el ex gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval; sin embargo, el fiscal apuntó que aún no se tiene identificada a la víctima.

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Un día después de los hechos, el hallazgo de un cuerpo sin vida Tonalá generó dudas en rede sociales, donde se especuló que el cadáver correspondería a la víctima secuestrada en el restaurante Los Otates.

Ante los rumores, la fiscalía General del Estado confirmó que el cuerpo envuelto en lonas no estaba vinculado con el crimen del lunes.

“Sobre los rumores que han surgido a través de las redes sociales en los que se vincula este hecho con los acontecimientos ocurridos en Zapopan la tarde de este lunes, al momento no existen indicios que puedan ligar ambos eventos. Además se descarta que el cadáver corresponda a un empresario restaurantero como se ha mencionado en redes sociales”, comunicó la Fiscalía.

El órgano aseveró que el cadáver abandonado en Tonalá corresponde al de un hombre de entre 25 y 30 años, a quien ya le practican peritajes para intentar identificarlo, además de que esperan que sus familiares acudan a reclamarlo