Una médica de la empresa Swiss Medical y el coordinador de los enfermeros que asistían a Diego Maradona en la casa ubicada en el partido bonaerense de Tigre, donde falleció el 25 de noviembre pasado, son los nuevos imputados por los fiscales que investigan las circunstancias de la muerte.

Además, convocaron para el próximo 8 de marzo a la junta médica que buscará determinar si la muerte pudo haberse evitado.

Los dos nuevos imputados son Nancy Forlini, la médica que desde la empresa de medicina prepaga coordinaba la internación domiciliaria de Maradona, y Mariano Perroni, que era el coordinador de los enfermeros aportados por la empresa Medidom.

Aberrantes chats de la psiquiatra de Diego Maradona sobre su salud mental

Forlini y Perroni fueron notificados ayer de que son investigados como imputados de un posible “homicidio culposo” de Maradona y, por ese motivo, fueron citados el jueves a las 11 en la Fiscalía General de San Isidro para firmar el acta correspondiente de la acusación.

En la causa judicial suman siete los imputados, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, responsables de la salud de Diego en las últimas semanas de vida.

También están acusados en el caso el psicólogo Carlos Díaz y los enfermeros Ricardo Omar Almirón, quien cuidó a Diego entre la noche del 24 de noviembre y la madrugada del 25, y Gisella Madrid, quien lo hizo en el turno mañana el día de la muerte.

El fiscal general de San Isidro, John Broyad, encabeza un equipo de investigadores que integran sus colegas Cosme Iribarren, Patricio Ferrari y Laura Capra, y que buscan determinar la responsabilidad de los imputados en un eventual “homicidio culposo” de Maradona.

Imputan al psicólogo y a dos enfermeros de Maradona 

Maradona murió a los 60 años en una casa que su familia había alquilado en el barrio privado San Andrés, de Tigre, dos semanas después de su externación de la Clínica Olivos, donde había sido sometido a una neurocirugía por un hematoma subdural en el cerebro.

La autopsia determinó que murió como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada” y descubrieron en su corazón una “miocardiopatía dilatada”.

De acuerdo con los resultados de los estudios toxicológicos, Maradona no tenía alcohol ni drogas ilegales en su organismo, aunque sí detectaron psicofármacos.

El foco de la investigación judicial, entonces, está puesto en saber si la internación domiciliaria era la adecuada para un paciente como Diego, si hubo mala praxis médica y si la muerte del astro del fútbol mundial pudo haberse evitado.