Ocurrió en Entre Ríos. El anciano había visitado la tumba de su esposa y al retirarse se encontró con la puerta trabada. Una vecina lo ayudó y denunció que “los policías se rieron” cuando los alertó.

Un anciano de la localidad de Santa Elena, en Entre Ríos, quedó encerrado en el cementerio municipal, luego de visitar la tumba de su esposa fallecida.

Al oír lo gritos del hombre, una vecina lo ayudó hasta la llegada del encargado del lugar para que le abra la puerta y pueda salir.

“López Carmelos es una persona mayor que había quedado encerrado. Llamamos a la comisaría y cuando les comunicamos lo sucedido, se nos rieron preguntando qué hacía el señor en el cementerio”, recordó la mujer al denunciar que “nunca mandaron ningún personal policial para ver lo sucedido”.

Y continuó: “Después de pasar unos minutos, llamamos a los bomberos, quienes nos atendieron muy amable, y luego de más de media hora llegó el encargado del cementerio”.

Según el relato de la vecina, el encargado le preguntó a este abuelo “por qué no se fijó en los carteles que indicaban el horario de cierre”.

“Es una persona mayor, no era para tratarlo mal, porque a veces pasan los minutos sin darse cuenta; más aún en un lugar tan sensible donde uno necesita conectarse con sus seres queridos que han fallecido”, argumentó la vecina en diálogo con InfoSantaElena.

“Ojalá puedan pedir disculpas públicas y garantizar un recorrido previo por el cementerio al horario de cierre, para evitar estas situaciones innecesarias”, deseó la mujer.