No le fue fácil deshacerse de “La Tertulia”, pero eligió quedarse con una sola propiedad en ese país.

Susana Giménez tiene un motivo para brindar. Después de varios meses, logró que alguien le comprara La Tertulia, la espectacular casa rústica que construyó a 15 kilómetros de Laguna Garzón, Uruguay, en una zona de difícil acceso. La diva, además, es dueña de La Mary y prefirió quedarse con esta última para estar más cómoda. ¿Cuánto recibió por la venta? Según contaron en Intrusos, obtuvo 4,6 millones de dólares, aunque en un principio habría pedido 12 millones. El nuevo dueño es un poderoso empresario del mundo del entretenimiento del que no se conoció el nombre, al menos por ahora.

Susana Giménez vendió La tertulia por una suma millonaria - LA NACION

Gustavo Descalzi, un periodista uruguayo, detalló en el ciclo de América que la conductora tuvo que bajar sus pretensiones económicas al ver que nadie la compraba. Hace algunos años, tuvo una oportunidad que no quiso aceptar. Le ofrecieron 6 millones, pero le pareció muy poco.

El rancho, que fue construido con piedras del lugar y sus paredes interiores están revestidas en madera, ofrece 800 metros cuadrados cubiertos, además de otros 400 metros cuadrados en galerías, más 450 en patios. Tiene cuatro suites, una cocina bastante amplia y una piscina de roca natural.

La conductora de Telefe ya se despidió de La Tertulia. (Foto: Juana Mauri/Hola!).
“Es un lugar increíble, ¿cómo no me iba a enamorar de estas postales, de esta sensación de paz?”, reconoció la ahora exdueña en diálogo con la revista Hola!, en 2017.

En esa misma entrevista, comentó que ordenó levantar La Tertulia en la cima de una colina, donde el suelo es de roca maciza. Por eso para hacer la pileta tuvieron que dinamitar la piedra, que también sirvió para hacer la casa.

Así es La Tertulia, la fabulosa casa que Susana Giménez vende en Laguna  Garzón | Grandes mesas de comedor, Patio al aire libre, Tertulia

“Como no había forma de llegar hasta allí, se trazaron cinco kilómetros de caminos nuevos. Tampoco tenían servicios, como luz, agua o cloacas: toda la obra se hizo con un grupo electrógeno a gasoil. Cuarenta obreros trabajaron durante un año para construir este fenomenal rancho de montaña, con todas las comodidades de una residencia de lujo, digno de una verdadera diva”, agregó en aquel entonces.

Susana siempre se mostró muy a gusto con La Tertulia, su tercer lugar en el mundo. A pesar de que ya contaba con una vivienda en el país vecino, el sueño de construir en estas tierras “con tan buena energía”, no la dejaba dormir. Un día tomó la decisión, llamó a un arquitecto y pusieron manos a la obra. “La casa es un estilo ideal para esta tierra, combina perfectamente. Además, cuando encaré el proyecto sabía lo que quería: galerías muy amplias, techos altísimos, muchas chimeneas. Acá el invierno es muy frío. Tenemos calefacción, por supuesto, pero no hay como sentarse cerca del fuego. Los pasillos son muy anchos, me encantan. En la mayoría de las casas los pasillos son chiquitos, apretados, funcionan solo como conectores de ambientes, pero acá son muy espaciosos”, sostuvo sobre las comodidades que tanto disfrutó.