Utilizarán test rápidos para detectar contagios de coronavirus. Lo confirmó el presidente del país, Luis Lacalle Pou, en una entrevista. La Cámara de Eventos aplaudió la iniciativa

El Gobierno de Uruguay estudia habilitar eventos con público a partir de la realización de test rápidos para detectar el COVID-19. Así lo hizo saber el presidente del país, Luis Lacalle Pou, en una entrevista con el periódico local El País.

El objetivo del Ejecutivo es flexibilizar la actividad de uno de los sectores más golpeados por la pandemia. El plan es que las personas certifiquen que no están contagiadas y presenten un resultado de test de antígenos negativo antes de ingresar a un determinado evento.

Está de vuelta en la mesa la posibilidad de tener espectáculos con mayor público, o con más aforo, o sin aforo en algunos casos”, explicó el jefe de Estado; y agregó que esto se podría lograr “si hacemos de este test antigénico una herramienta de utilización masiva que sirva como condición para entrar” a los eventos.

En diálogo con El País, Lacalle Pou ejemplificó cómo se podría implementar: “Vas al casamiento, vas a la fiesta, a cualquier lado… Y te dicen: ‘Bueno, me traés el certificado de que en las últimas X horas te hiciste un test antigénico’”.

Según el periódico, el proyecto convence al mandatario porque en menos de 30 minutos se tiene el resultado. “Si nosotros logramos una red de farmacias, que estoy seguro de que a las farmacias les va a interesar, a un costo menor ahí podemos empezar (…) porque a medida que avancen las vacunas, se supone que puede llegar a haber menos casos y se supone que puede haber más apertura”, destacó Lacalle Pou.

Por su parte, la Cámara de Eventos del Uruguay aplaudió la iniciativa. Su titular, Germán Barcala, dijo a El País que se trata de una “muy buena noticia” y que ese “es el camino”.

En otro orden, el país está estudiando la posibilidad de permitir el ingreso a los turistas que estén vacunados contra el COVID-19 o hayan sufrido la enfermedad y se encuentren inmunizados.

Así lo sostuvo el ministro de Turismo uruguayo, Germán Cardoso, en declaraciones a la prensa, donde afirmó que él mismo propuso esta posibilidad en el último Consejo de Ministros.

“Está siendo estudiado en la órbita de los profesionales científicos del GACH (Grupo Asesor Científico Honorario) y el Ministerio de Salud Pública para dar una respuesta”, apuntó Cardoso.

En este sentido, enfatizó que “seguramente” el pasaporte sanitario sea una tendencia que haga que el mundo vaya en esa dirección y añadió que Uruguay participará de un congreso de la Organización Mundial del Turismo donde se estudiará el asunto.

El verano austral uruguayo se vio fuertemente afectado por la medida de cerrar fronteras debido al COVID-19 ya que su fortaleza turística está fundamentada en los visitantes de los países vecinos, Argentina y Brasil.

Al respecto, Cardoso apuntó que todavía no tienen los números finales de cuánto afectó esta medida al sector aunque destacó que desde la cartera lograron seducir a los uruguayos para que se abocaran al turismo interno.

“Eso dio resultado en una situación muy compleja. Que no puedan venir argentinos y brasileños, que son nuestros principales clientes, ha generado pérdidas siderales”, comentó.

Asimismo, destacó que el gasto de los uruguayos en turismo fue más pero que, por razones lógicas, no lograba alcanzar a lo que gastan los extranjeros que hacen turismo en el país.

“Ahora ya (trabajamos) con la convicción de que podemos planificar un segundo semestre del año como no lo pudimos hacer en el transcurso de todo el 2020 y en el primer semestre de 2021, seguramente con la población inmunizada y vacunada en condiciones de recibir extranjeros”, señaló.