En los meses de verano, la Municipalidad llevó adelante una programación descentralizada, con actividades educativas, culturales, recreativas y deportivas. Con los cuidados necesarios, se pudieron recuperar los encuentros presenciales en lugares abiertos, en espacios públicos, parques y playas, en los barrios y en las calles.

De diciembre a febrero, la Municipalidad desplegó una agenda de propuestas gratuitas, ideadas para disfrutar del verano en toda la ciudad. Durante los primeros meses del año se recuperaron los encuentros presenciales, con los cuidados que requiere la pandemia de Covid-19, y se afianzaron nuevas conductas para convivir en los espacios públicos.

“Fue un importante desafío pensar y diseñar una propuesta recreativa y de encuentro en el marco de una pandemia”, señaló el intendente Emilio Jatón y siguió: “Pero sabíamos que el Estado municipal tenía que seguir junto a las y los santafesinos en esta etapa y quisimos hacerlo no sólo con protocolos de cuidado sino también con propuestas en distintos puntos de la ciudad”.

En materia cultural, se destaca la participación de más de 16 mil vecinas y vecinos, en las actividades que se programaron en toda la ciudad, lo que implicó la contratación de más de 500 artistas, con un 50% de mujeres en los escenarios.

El secretario de Integración y Economía Social, Mariano Granato, señaló que en virtud de la incertidumbre con la que se tuvo que planificar la temporada de verano, “la Municipalidad de Santa Fe mostró un gran despliegue, un trabajo muy serio y que arrojó muy buenos resultados”. Y amplió: “Hay que recordar que tuvimos que planificar las acciones del verano cuando aún no estaba claro cuáles eran las restricciones que las autoridades sanitarias iban a implementar. Sin embargo, se hizo en poco tiempo un muy buen trabajo de puesta en valor de los espacios públicos emblemáticos como parques y playas”.

Asimismo, Granato destacó que “la decisión del intendente de acompañar con equipos de trabajo la implementación de los protocolos y actividades recreativas, lo que nos dio una temporada de verano muy concurrida y mucho mejor de lo que se preveía. Más de 90 profesores de educación física, personal de GSI, inspectores, guardavidas, hicieron un gran trabajo, más allá de los inconvenientes que existieron -como en todos lados-, producto de algunos comportamientos de las personas”.

El funcionario cerró diciendo que también fue “un acierto” llevar la programación cultural a distintos puntos de la ciudad para desconcentrar la afluencia de gente en los puntos más concurridos.

Al aire libre

La agenda se desarrolló principalmente en espacios al aire libre. En ocho fechas que tuvieron lugar en plazas y paseos asistieron unas 2.400 personas; y en los Parques del Sur y Garay, donde se ofrecieron cada domingo espectáculos circenses, los shows del Mago Fernán y el Elenco de Teatro de Títeres Municipal, 1.650 personas.

A los espacios públicos con los que contaba la ciudad al iniciar la temporada, se sumó el Anfiteatro “Juan de Garay” del Parque Sur, reinaugurado a mediados de febrero después de que se recuperaran sus instalaciones para ofrecer mejores condiciones al público, a las y los artistas que pasen por su escenario. Desde la reapertura hubo espectáculos infantiles, de cumbia, conciertos de jazz y rock, y un encuentro de murgas de tablado, a los que asistieron 4.150 personas en total.

 Descentralizada

Con el fin de llegar a la mayor cantidad de barrios, se realizaron las tardes de Veredas para Jugar en Loyola Sur, donde la Municipalidad y la Red de Instituciones Barriales trabajaron para intervenir y mejorar con propuestas lúdicas, el espacio que conecta al Jardín Municipal con la Estación. Cerca de 900 niños, niñas y adolescentes del barrio participaron de esas actividades. También, junto a las redes de instituciones, se dio continuidad durante la temporada a Barrio Abierto, con la participación de emprendedores y artistas de cada lugar: Candioti Sur, Colastiné Sur, Roma, Villa Hipódromo, Yapeyú y Las Flores.

Carnavales en los Barrios propuso este año nueve fechas en las calles, plazas y playones deportivos, con la participación de 25 agrupaciones pertenecientes a cada barrio. La organización partió nuevamente de una convocatoria realizada por la Secretaría de Educación y Cultura de la Municipalidad para continuar el trabajo iniciado en el verano de 2020 junto a agrupaciones barriales, batucadas, murgas, comparsas y el Movimiento de Organizaciones Murgueras del Oeste (MOMO), a los que se sumó el apoyo del Ministerio de Cultura de la provincia.

Las Estaciones también fueron otro punto de encuentro barrial, donde se brindaron talleres vinculados a la danza, el teatro, la música, la lectura y oficios. Las propuestas se dictaron en Liceo Norte, San Lorenzo, Loyola, La Boca, Barranquitas, Coronel Dorrego y CIC de Facundo Zuviría, además de la Mediateca, el Mercado Progreso, la Estación Belgrano y Candioti Park.

Clásicos y una nueva pantalla

En los paradores de playa y en el Centro de Deportes de la Costanera Oeste, se retomaron los ya clásicos ciclos de danza y música en vivo, respectivamente. Unas 200 personas disfrutaron de seis espectáculos de danza, a cargo de dúos, elencos y compañías de danza locales; y cerca de 1.050 personas, asistieron a recitales en los paradores Laguna Beach, Santa Fe y SantaKite.

Con la reapertura de las salas se pudo realizar el ciclo La Marechal, en la sala experimental del Teatro Municipal “1° de Mayo”, que convocó a 429 personas, en funciones que llevaron a la escena 10 obras de grupos, elencos y compañías de danza locales. A partir de esas habilitaciones también se realizó el primer ciclo de Pantalla Pública, en el Auditorio Federal del Museo de la Constitución, que comenzó en el verano y continuará en los meses siguientes para generar un espacio más de difusión del cine no comercial, con ciclos pensados en torno a distintos temas.

Integrar en verano

Las propuestas deportivas y recreativas también pusieron el foco en la inclusión social y territorial, desplegando una agenda nutrida de actividades. En las coordenadas que marca el Plan Integrar, se generaron actividades para las infancias, para jóvenes, adultos y personas con discapacidad.

Para hacerlo posible trabajaron más de 400 personas: 100 profesoras y profesores de educación física, 90 guardavidas, 120 coordinadores, docentes e instructores del área de Deportes, y 100 trabajadores y trabajadoras de Control y Convivencia Ciudadana, Educación y Cultura, Salud, Políticas de Cuidado y Acción Social, Turismo, entre otras áreas municipales que trabajaron en conjunto.

En detalle

En cinco paradores de playa y en los Parques del Sur y Garay, se brindaron clases de ritmos, caminatas, yoga, funcional, deportes de playa y también se realizaron juegos recreativos. Cada semana participaban alrededor de 12.600 vecinos y vecinas de todas las edades. En estos espacios al aire libre, con gran afluencia de público, los docentes y las docentes desempeñaron una tarea muy importante para que se cumplieran los protocolos de bioseguridad, recordando el uso de barbijos, entregando folletería, colocando círculos plásticos y banderines para señalar el distanciamiento físico necesario.

También se brindó durante estos meses una propuesta estable en los centros deportivos municipales de La Tablada, Alto Verde, en el Polideportivo del Parque Garay, en el Centro Gallego, en la Estación Belgrano y en el Centro de Deportes ubicado en la Costanera Oeste. Por semana, se estima que participaron unas 4.600 personas, organizadas en distintos grupos.

También hubo actividades en 17 Estaciones de Verano pensadas específicamente para las infancias, donde además de deportes hubo recreación, actividades estético expresivas, culturales y juegos. Más de 2.200 niñas y niños disfrutaron de esos encuentros.

Finalmente, se organizaron eventos especiales junto a federaciones, asociaciones deportivas y clubes, y más de 14 exhibiciones de prácticas deportivas poco difundidas en nuestro medio. Además de torneos hubo capacitaciones y clínicas, que en total contabilizaron 1.965 participantes.