Los investigadores solicitaron a la ministra Adriana Cantero la revisión “urgente” de los protocolos escolares. Remarcan que es clave garantizar la ventilación de las aulas para reducir chances de contagio.

Científicos del Conicet y la Universidad Nacional de Rosario (UNR) no solo volvieron a advertir la falta de adecuación de los protocolos escolares elaborados por el gobierno provincial para la vuelta a clases a las últimos avances de las investigaciones sobre las formas de contagio del Covid-19, sino que además esta vez enviaron un documento a la ministra de Educación, Adriana Cantero, con propuestas concretas y solicitando la “urgente” revisión. Para los investigadores, el principal déficit de la vuelta a las aulas pasa por el establecimiento de módulos de 90 minutos de clases con un único un recreo de media hora, por lo que propusieron avanzar en módulos que no superen los 45 minutos, con recreos cortos de 10 minutos, que permitan garantizar la ventilación de los espacios.

La carta lleva la firma de Cristina Carrillo, ex presidenta de la Sociedad Argentina de Investigaciones Clínicas, y de la ex ministra de Salud provincial, Andrea Uboldi, además de otra decena de científicos integrantes del Centro Internacional Franco Argentino de Ciencias de la Información y de Sistemas (Cifasis) y los institutos de Física Rosario, de Biología Celular y Molecular, de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos, y de Procesos Biotecnológicos y Químicos Rosario.

Como ya lo habían hecho a mediados de febrero, advirtieron la necesidad de actualizar tanto los protocolos como las campañas de prevención del Covid-19 en función de las actualizaciones y los avances de los estudios científicos y sobre todo las medidas de cuidado sobre las cuales se elaboraron los protocolos escolares con los que ya están trabajando las escuelas.

“Los resultados recientes muestran que el Sars-Cov-2 se transmite predominantemente de forma aérea, sin embargo, las campañas y los protocolos vigentes en Santa Fe se centran en la transmisión por superficies”, alertaron los científicos, y señalaron la necesidad urgente de “reformularlos”.

Del mismo modo y sobre el mismo argumento, volvieron a apuntar a los protocolos escolares que generan largos módulos de trabajo de 90 minutos sin hacer central hincapié en la ventilación de los espacios y generando además recreos prolongados de 30 minutos donde la mitad de los alumnos del establecimiento estarán compartiendo el patio en forma simultánea por un período largo de tiempo.

Clases acotadas y recreos cortos
Dirigida a la ministra Cantero, pero también a la subsecretaria de Educación Primaria de la provincia, Nanci Alario, los investigadores rosarinos no apuntaron a los déficit, sino a las modificaciones concretas que deben realizarse para avanzar en el ciclo lectivo 2021.

“Nuestra propuesta es acortar los módulos a 45 minutos, con recreos cortos de 10 minutos. Esto permite garantizar mucho mejor la ventilación de los espacios reduciendo sensiblemente las posibilidades de contagio y además, brinda la posibilidad de desfasar los períodos de clases y recreos en 10 minutos entre distintos grados, dividiendo en dos o tres grupos”, señaló Ernesto Kofman, investigador del Cifasis.

Esos cambios, agrega, “se evita la aglomeración de personas en la entrada y la salida, y se divide por dos o por tres el número de personas que simultáneamente están en el recreo”.

De hecho, la comunicación con las autoridades no solo surge de los avances de las investigaciones, sino además de las consultas que los propios investigadores están recibiendo por parte de los equipos directivos de los establecimientos.

“La orden que están dando a las escuelas de aumentar el tiempo de permanencia en recintos a 90 minutos, va en contra de la principal recomendación para prevenir el contagio y pone en serio riesgo a docentes y alumnos, al forzarlos a estar en un sitio donde probablemente se acumulen aerosoles”, señala la misiva, y pide “rever de manera urgente esta decisión que pone en riesgo de manera completamente innecesaria a docentes, asistentes escolares, alumnos y familias y que puede hacer peligrar en poco tiempo la continuidad de las clases presenciales”.