Es un colegio modelo. Durante el 2020 presentaron tres veces su plan preventivo, pero no les contestaron. Ahora no habilitan el internado.

Un colegio agropecuario de Realicó, en La Pampa no pudo empezar las clases presenciales porque no le aprobaron los protocolos del internado. Las autoridades educativas anunciaron que se tomarán todo el mes de marzo para elaborar un protocolo marco y después el colegio deberá presentar otro par su aprobación. Lo grave: 120 alumnos a la deriva.

Se trata del colegio agropecuario de la Fundación de la Sociedad Rural Argentina. Está ubicado sobre la ruta nacional 35, a unos 18 kilómetros al sur de Realicó.

Tiene una matrícula de 120 alumnos y alumnas. Unos 15 estudiantes son de Realicó, otro grupo llega desde otros pueblos y ciudades de La Pampa y medio centenar pertenecen a otras provincias.

El director de Educación de la Sociedad Rural, Fernando Canosa -quien está a cargo del colegio Agropecuario- explica los trámites y gestiones que realizaron para una apertura total del colegio.

A pesar que el año pasado funcionó en forma virtual, con una plataforma de la Sociedad Rural, el objetivo fue volver a la presencialidad.

“Durante el año 2020 mandamos tres veces los protocolos. Nunca nos contestaron las autoridades educativas de La Pampa”, dijo Canosa. La crisis se desató hace unos quince días cuando les informaron que desde el ministerio de Educación de Nación no aprobaron los protocolos para los internados.

“Cuando nos comunicaron esto, nosotros se lo transmitimos a los padres que ya tenían una inquietud por la incertidumbre del inicio de clases. Muchos nos dicen que no van a empezar y que se van a inscribir en otro lado”, afirma Canosa.

“Es decir que podrán empezar las clases los alumnos y las alumnas de Realicó, porque tienen que ir y venir todos los días”, explicó el director de Educación de la SRA. Este lunes comenzaron una docena de estudiantes con las actividades prácticas. “El lunes vinieron unos cincuenta alumnos de lugares cercanos. Pero hoy martes sólo volvieron unos treinta”, detalló.

En una reunión que mantuvieron la semana pasada con la subsecretaria de Educación Técnico Profesional, Gladys Cruceño les informó que por ahora no habrá protocolo para el internado. Las autoridades nacionales y provinciales se tomarán todo el mes de marzo para elaborar un protocolo marco para los internados y después el colegio Agropecuario deberá presentar el suyo para su aprobación. Canosa dijo que “el plazo más optimista es mediados de abril para que empiecen todos”.

El colegio Agropecuario está emplazado en un campo de 900 hectáreas. Unas 300 están ocupadas por una laguna. Las aprovechables son 600 hectáreas. Allí se realizan prácticas a campo abierto. Los estudiantes aprenden las producciones de las carnes (cerdo, vacuno y ovino), los ciclos productivos (cría e invernada), además de la producción granaria, el manejo de un tambo y la maquinaria. Durante la mañana tienen clases teóricas y durante la tarde, todos los días, clases prácticas a campo.

“Nuestro egresados tiene la capacidad de manejar la producción. Y muchos siguen carreras universitarias”, dijo Canosa. Menciona que en las pruebas PISA, el colegio Agropecuario estuvo arriba del promedio de todos los colegios del país y de La Pampa en matemática y lengua.

Los directivos, los docentes, padres y madres y alumnos reclaman la reapertura total del colegio. Le enviaron una carta al gobernador Sergio Ziliotto para pedir la reapertura integral.

La bronca de tutores se sintió después de una reunión informativa. “Nos vamos tristes. No hay solución. Le pedimos que habiliten el colegio. Ellos extrañan quieren venir acá. No podemos pagar todos los días un auto”, dijo Juliana Hernández, una madre que vive en Realicó, pero también pide la apertura del internado.

“Nuestros hijos lo sufrieron mucho el año pasado. Y ahora este año otra vez lo mismo”, dijo.

Otra madre, la enfermera Daiana Nazir afirmó que “este es un colegio relindo. No queremos que cierre. Hay que tener cuidado. Pero no podemos jugar con la educación de nuestros hijos. Es irresponsable que en este colegio que tiene internado, no empiecen las clases. No puede ser que chicos que están a 50 kilómetros vengan todos los días: es imposible!”.

Nazir remarcó que “se olvidaron de nosotros. Estuvieron un año sin clases y nadie hizo nada por nosotros”.

“Esto es muy triste. Porque es una discriminación. Funcionan los casinos, los bares, los restaurantes y se olvidaron de hacer los protocolos para los colegios con internados”, afirmó el director de Educación