Las autoridades ya han identificado a los autores del ataque y evalúan tomar la seguridad de la región en coordinación con el Ejército y la Guardia Nacional

Tras una emboscada por un comando de presuntos miembros del crimen organizado, dos agentes de la policía estatal de Puebla fueron ejecutados sobre la carretera Jolalpan-Tlaucingo en Puebla.

Pedro Sánchez Lima y Óscar Norberto Ríos, habían acudido al municipio aledaño de Teotlaco para resguardar a funcionarios de la Secretaría de Gobernación. Sin embargo, de regreso a su base, fue atacada la patrulla en que se desplazaban por la región, en los límites con Morelos y Guerrero.

Raciel López Salazar, secretario de Seguridad Pública estatal (SSPP), confirmó en conferencia a medios que los oficiales fueron agredidos alrededor de las 15:45 horas de este 10 de marzo. Presuntamente, siete tiradores se apostaron del lado derecho de un cerro y dispararon al vehículo de los policías. Derivado de estas acciones los agentes fueron asesinados y la camioneta perdió el control hasta volcar.

“Los policías se encontraban acompañamiento a funcionarios de la Secretaría de Gobernación que visitaban juntas auxiliares, a fin de dar seguimiento a diversos temas de interés para la población”, refirió el titular de la SSPP.

El gobierno de Puebla condenó los hechos  (Foto: Twitter@JCarlos_Valerio)

El secretario indicó que ya se desplegaba un operativo para arrestar a los autores materiales de la agresión, pues se tienen plenamente identificados a los tres grupos criminales que operan en la zona.

Fue una emboscada cobarde, fue un ataque directo de estos delincuentes, con todo el esfuerzo del estado en coordinación con la federación, vamos a tener muy pronto los resultados”, aseguró López Salazar.

Agregó que en el área operan Los Michoacanos, Los Rojos y otro grupo de civiles armados. Estas tres organizaciones están bajo la mira por el asesinato de los integrantes de la Policía Estatal Preventiva.

Por ahora se evalúa una revisión puntual a todas las autoridades de la región y tomar el control de la seguridad, según López Salazar. Dada su colindancia con Guerrero y Morelos, indicó el secretario, es notable la presencia de cárteles del narcotráfico.Raciel López Salazar dijo que en la zona operan los Michoacanos, los Rojos y otro grupo civil armado (Foto: [email protected])

Las autoridades poblanas se comprometieron a brindar todo el apoyo necesario a los familiares de los agentes asesinados y pedir apoyo a la Guardia Nacional como el Ejército para ir en búsqueda de los atacantes de quienes se aseguró, se sabe cómo se mueven y operan.

“Al momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) ya realiza las investigaciones correspondientes; además, integrantes de esta Secretaría están desplegados en el lugar, con la finalidad de abonar con las autoridades ministeriales en las diligencias pertinentes”, detalló la dependencia a cargo de López Salazar.

Durante 2020, al menos 524 policías fueron ultimados, una cifra que supera los registros de 2019 con 446 y de 2018 con 452, según la organización Causa en Común.

A nivel nacional, cinco entidades federativas registran el mayor número de elementos de seguridad pública municipal y estatal que han sido asesinados por el crimen organizado; en estos estados se concentran 234 ejecuciones de uniformados, según el conteo de la organización.

Las autoridades estatales evalúan tomar el control de la seguridad en la región (FOTO: HILDA RÍOS /CUARTOSCURO.COM)

De acuerdo con el registro de la organización, Guanajuato fue la entidad con más asesinatos de oficiales el año pasado con 84; después estuvieron el Estado de México con 39 casos. A estos estados siguen Veracruz (39), Guerrero (37) y Chihuahua (35). En Puebla se contabilizaron 15 miembros de seguridad ejecutados.

Tan solo entre enero de 2018 a enero de 2020, se registraron 953 policías asesinados en todo el país, de los cuales 482 eran municipales413 estatales y 58 federales, lo que significó 1.25 casos diarios durante dicho lapso.

En este sentido, los elementos municipales son los más vulnerables ante la violencia, pues de ellos 452 eran oficiales haciendo trabajos preventivos y el resto elementos de tránsito.

Mientras que de las fuerzas de seguridad estatal, 266 eran efectivos de la policía preventiva, 21 asignados a centros penitenciarios y el resto ministeriales. En tanto los federales, 46 pertenecieron a la Guardia Nacional, 11 de la Fiscalía General de la República y uno asignado a la seguridad de un centro penitenciario federal.