La Academia de Hollywood decidió este lunes que Agente Topo, un documental chileno filmado como una película de detectives sobre la soledad en un hogar de ancianos, será uno de los cinco nominados a Mejor Película documental. Con este anuncio, Agente Topo será el único largometraje latinoamericano presente en los premios que se celebrarán el 25 de abril.

“Es un honor haber estado en la Shortlist con una gama tan increíble de películas documentales y estamos realmente agradecidas con la Academia de Hollywood por habernos elegido”, dijo a El PAÍS la directora, Maite Alberdi, tras conocer la nominación. “Para un equipo latinoamericano dirigido por mujeres, este tipo de sueño parece imposible”.

Agente Topo era una de tres películas latinoamericanas que la Academia había considerado para los premios de 2021. A principios de año fue también preseleccionada para competir en la categoría de Mejor Película Internacional junto con la mexicana Ya No Estoy Aquí –sobre la cultura de la cumbia colombiana entre los jóvenes de Monterrey– y la Guatemalteca La Llorona– una readaptación de la leyenda de terror a la historia violenta del país. Al final, en la categoría de Mejor Película Internacional no quedó ninguna de las tres latinoamericanas (es el segundo año consecutivo en el que ninguna película latinoamericana queda nominada a esta categoría). Agente Topo solo competirá en la categoría de Mejor Película documental junto con otros favoritos de 2020, como Mi Maestro el Pulpo, sobre la amistad entre un pulpo y un humano.

“Mi película de detectives en realidad es una excusa para ver un tema que, sin esa excusa, quizá nadie vería”, dijo la semana pasada Maite Alberdi, directora de Agente Topo, a El PAÍS. Para filmar la película, Alberdi siguió a Sergio Chamy, un hombre viudo de 83 años al que un detective privado contrató para espiar un hogar de ancianos, con la sospecha de que el personal allí maltrataba a los internados. Aunque es un documental, Agente Topo está filmada como una película de cine negro y enormes dosis de humor, lo que la ha hecho excepcional para retratar un drama que normalmente no tiene mucha atención: la soledad y el abandono que viven las personas en los hogares de ancianos.

“Esta nominación significa para cada adulto mayor, que el mundo todavía los ve y los valora y nos ayuda a recordar que no solo es importante aumentar la esperanza de vida, sino el deseo de vivir,” dijo esta mañana Alberdi a El PAÍS. “Este año, después de tantas pérdidas, echamos un vistazo a nuestros adultos mayores nuevamente y entendimos que estaban viviendo en una pandemia antes de COVID – ‘la pandemia de la soledad’ – y estamos muy orgullosas de ver cómo El Agente Topo ha ayudado a las familias a reconectarse con sus mayores.”

Alberdi es una directora reconocida en Chile por poner el foco en grupos que normalmente no son el centro de atención en el cine. Entre sus otros films están Los Niños, sobre chicos con síndrome de down, o La Once, sobre un grupo de mujeres mayores que lleva décadas siendo amigas. Pero ninguno de los anteriores había alcanzado el reconocimiento que ha obtenido Agente Topo. Además de estar nominado a un Oscar, Agente Topo ganó un premio del público en el festival de cine de San Sebastián, y más recientemente estuvo nominado en los premios Goya.

“Esto es un hito para un documental chileno”, había dicho Alberdi a El PAÍS antes de conocer la decisión de la academia. Agente Topo es la primera película chilena en estar nominada en esta categoría como Mejor Documental, y una de las pocas del país que ha estado nominada en años recientes. La última, Una Mujer Fantástica (2017) sobre la violencia a una mujer transgénero, ganó en la categoría de Mejor Película Extranjera.

“Es una película independiente que no tiene un estudio grande atrás, que no tuvo una plataforma streaming haciendo campaña”, explicó la directora chilena. “Somos un grupo de cinco productores en distintos lugares del mundo trabajando. Yo creo que la gracia ha sido esta, que es una película con cinco países en coproducción, que cuando tuvimos que editar eran cinco voces distintas, de distintas nacionalidades, aportando a la película desde su mirada para que funcionara en su país. Y eso yo creo que fue determinante para hacer un relato universal y global que funcionara en todos los territorios”.