La Paz, Cochabamba, Sucre y Santa Cruz fueron escenario de masivas concentraciones convocadas por movimientos ciudadanos opositores al gobierno de Arce. La Justicia acusa a la ex mandataria de “sedición y terrorismo”

Miles de personas se movilizaron este lunes en las tres ciudades principales y la capital de Bolivia para protestar contra el encarcelamiento de la ex presidenta transitoria Jeanine Áñez y denunciar lo que consideran una “persecución” del oficialismo.

La Paz, Cochabamba, Sucre y Santa Cruz fueron escenario de masivas concentraciones convocadas por movimientos ciudadanos contrarios al gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) después de que la ex mandataria fuera enviada a la cárcel de mujeres de La Paz.

En La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento nacional, la manifestación fue convocada por el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), que encabezó las protestas de 2019 contra el supuesto fraude electoral a favor del ex presidente Evo Morales.

No nos vamos a rendir, vamos a dar batalla hasta conseguir que se revierta esta situación de criminalización que se ha dado en el país”, dijo el vocero del Conade, Manuel Morales.

El encarcelamiento preventivo de la ex presidenta transitoria boliviana Jeanine Áñez ha vuelto a generar tensión en el país sudamericano (EFE/Juan Carlos Torrejon)

De camino a la Fiscalía, la movilización pasó por al menos dos ministerios donde los manifestantes reclamaron “justicia”, “libertad” y aseguraron que en 2019 no hubo un golpe de Estado contra Evo Morales, como lo aseguran el Ejecutivo de Luis Arce y el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS).

La concentración más masiva se registró en la oriental Santa Cruz, donde miles de personas llegaron hasta el Cristo Redentor, un monumento emblemático de esa ciudad que es la mayor del país, con banderas cruceñas y bolivianas para rechazar la detención de Áñez y dos de sus ex ministros.

En el mitin participaron autoridades locales, parlamentarios y políticos opositores, representantes de organizaciones ciudadanas de Santa Cruz y el gobernador electo de esa región, el ex líder cívico Luis Fernando Camacho, quien ofreció ayuda a los “presos” y “perseguidos políticos”.

“Santa Cruz es un pueblo valiente y a los que quieran venirse acá los vamos a cuidar. No sólo las puertas de este pueblo están abiertas, también lo están las de mi casa”, sostuvo.

PROTESTAS EN OTRAS REGIONES

En la central Cochabamba, los manifestantes se concentraron en una céntrica plaza donde la gente mostró pancartas que pedían “basta de persecución política”.

“Lo único que pretendemos es que se respeten los derechos constitucionales de los bolivianos”, declaró a la agencia de noticias EFE el presidente del comité cívico cochabambino, Marcelo Piérola, quien confirmó su asistencia a una reunión convocada por sus pares de Santa Cruz para abordar la situación actual.

Los manifestantes denunciaron una “persecución” del oficialismo (EFE/Juan Carlos Torrejon)

Los cívicos de Cochabamba plantearán que haya “respeto a la ley y que se deje la persecución política”, agregó.

Miles de personas marcharon en la ciudad de Cochabamba (Bolivia) (EFE/Jorge Abrego)

En Sucre, la capital constitucional de Bolivia y sede del poder Judicial, una marcha llegó hasta el edificio de la Fiscalía General del Estado en protesta también contra la detención del líder de la llamada Resistencia Juvenil Cochala, Yassir Molina, una agrupación ciudadana que el Gobierno de Arce ha tildado de “paramilitar”.

La ex presidenta fue detenida el fin de semana (EFE/Jorge Abrego)

Molina fue aprehendido el fin de semana en Cochabamba y fue trasladado a Sucre por un proceso en el que se investigan hechos ocurridos en octubre de 2020, cuando el líder con otros miembros llegaron hasta el Ministerio Público exigiendo la renuncia del fiscal general Juan Lanchipa, en el que se registraron daños en la institución.

Una manifestante muestra un cartel en Santa Cruz (RODRIGO URZAGASTI / AFP)

La Justicia boliviana dictó el domingo detención preventiva para Áñez y los ex ministros Álvaro Coímbra y Rodrigo Guzmán por cuatro meses en La Paz, a instancias de una denuncia de la ex diputada oficialista Lidia Patty por la crisis de 2019, que el partido gubernamental asegura que fue un “golpe de Estado” contra Evo Morales.