La piloto alemana Sabine Schmitz, única mujer que ganó las tradicionales “24 horas de Nürburgring” y una de las personas que más conocía el “Infierno Verde”, el mítico circuito germano, murió este miércoles a los 51 años de edad.

A Sabine Schmitz, conocida popularmente como la “Reina de Nürburgring”, se le había diagnosticado cáncer a finales de 2017. Aunque había mostrado una ligera mejora gracias al tratamiento, su condición de salud empeoró en los últimos meses e impidió que pudiese participar en las Nürburgring Endurance Series, para las que estaba inscripta para correr con su propio equipo Frikadelli Racing.

Sabine nació en 1969 en Adenau, un pueblo situado a 10 kilómetros del legendario trazado, con lo que creció viendo carreras en el llamado “Infierno verde”. Después pasó a ser piloto y, en 1996, se convirtió en la primera mujer en ganar Las 24 Horas de Nürburgring, con un BMW M3, junto a sus compatriotas Johannes Scheid y Hans Widmann. Un año después repetiría el logro, en el que sería su último éxito en la tradicional competencia.

A la vez, ganó el Campeonato de Resistencia VLN e hizo dos apariciones especiales en el extinto WTCC en Nürburgring, sumando puntos en 2015 y 2016. Sabine fundó su escudería en 2005 junto a Klaus Abbelen y desde entonces era un clásico en las “24 Horas de Nürburgring”.