Una mujer egipcia rescató a una niña de un hombre que la estaba agrediendo sexualmente después de ver el incidente en curso en la transmisión del circuito cerrado de televisión de su edificioPese a que el sujeto huyó de la escena, pudo ser identificado y arrestado más tarde. Un tribunal egipcio lo condenó a siete años de prisión.

La mujer vio al hombre llevar a la niña a un rincón de la escalera y poner sus manos debajo de su ropa, pasando las manos por su cuerpo. El sospechoso fue identificado después de que estas imágenes se publicaran en línea. Los activistas se han pronunciado en contra de lo que dicen que es la cultura de la violación en Egipto.

El incidente tuvo lugar a inicios de marzo en el distrito suburbano de Maadi cuando Eugénie Osama, la empleada de un laboratorio, miró por casualidad el monitor de las cámaras de seguridad. En las imágenes notó que un sujeto vestido con traje y corbata llevaba a la niña a una esquina cerca de las escaleras antes de empezar a manosearla.

Al notar que la pequeña empezó a forcejear, la mujer salió corriendo de su lugar de trabajo para enfrentarse al agresor. A pesar de que el hombre negó las acusaciones, Osama le mostró la ubicación de la cámara que había grabado el abuso y el pedófilo abandonó inmediatamente el edificio.

Con el fin de exponer al sujeto, la mujer publicó en redes sociales el video, y gracias a que su rostro era claramente visible, pudo ser identificado y entregado la Policía. “¡Animal asqueroso y despreciable!”, escribió Osama en su publicación.

Finalmente, un tribunal egipcio condenó al autor del ataque a siete años de prisión. Durante las investigaciones, las autoridades también examinaron un video grabado desde el otro lado de la calle del edificio, que demuestra que el ataque fue premeditado. En esas imágenes el hombre camina por la calle, al parecer, guiando a la menor hacia el lugar donde se produjo el abuso.

Por su parte, el Consejo Nacional de la Niñez y la Maternidad ha empezado a brindar asistencia a la víctima, que según los informes, vendía telas en la calle y ayudaba a su padre que trabaja como cuidador en un edificio de la zona.