Dos comerciantes del macrocentro de Rosario sufrieron heridas de gravedad al ser atacados con un machete por un repartidor de pan, que alcanzó a huir del lugar y era intensamente buscado por la policía.

El violento episodio se produjo este jueves en la zona de 9 de Julio al 2300. Según las primeras informaciones, el panadero llegó al almacén ubicado allí para recriminarle a sus dueños por una supuesta decisión de terminar con el vínculo comercial.

Testigos del hecho señalaron que el panadero estacionó su camioneta sobre 9 de Julio casi Alvear, frente al comercio. Se trata de un negocio dirigido por una familia oriunda de Huancayo, Perú, que lleva varios años en el barrio y son apreciados en el barrio. Las víctimas son cuñados entre sí. El agresor hacía un año que abastecía el negocio de las víctimas.

Joselín, esposa de una de las víctimas y hermana de la otra, aún conmovida por la violencia del episodio alcanzó a contar lo ocurrido. “Mi marido le envió un mensaje al panadero, y éste vino hoy. Discutieron y este muchacho empezó a tirar todo por el piso. Así empezaron a forcejear con mi marido. Mi hermano se metió y entonces el panadero llamó a su papá, que apareció con un machete. En medio de la pelea, el panadero agarró el machete y les pegó en la cabeza a mi hermano y a mí marido. Los dos tienen cortes muy grandes en la cabeza”, contó Joselín.

Tras la agresión, el panadero y su padre escaparon del lugar. Las víctimas fueron derivadas a distintos centros médicos con heridas cortantes graves en la cabeza.

Joselín hizo un desesperado pedido de justicia. “Pido justicia y que la policía agarre a ese hombre. Nos amenazó de muerte. Le dijo a mi marido: menos mal que no están tu esposa y tu hijo, porque les iba a pasar lo mismo. Pido que lo atrapen porque este hombre tiene armas y tengo miedo de que nos mate a todos”, rogó la joven ante las cámaras de Canal 3.

“El panadero vino directamente a matar a mi marido y todo por un simple mensaje. Mi hermano está mal en el Hospital Clemente Álvarez, con un corte grande en la cabeza. Mi marido está en el Hospital Carrasco. Hace un año que este hombre trabajaba con nosotros. Jamás tuvimos un problema. No entiendo qué le sucedió para hacer esto. Quiero que lo atrapen, porque qué tal si vuelve y nos mata a todos? Tengo un nene de tres años”.