Quien fue elegido para asumir al frente de la cartera, es el nacido en Murphy y con vida política en Venado Tuerto, Jorge “Pito” Lagna (61). Actualmente, es secretario de Gestión Institucional y Social de la Seguridad y un hombre de mucha confianza del gobernador Omar Perotti.

Su trabajo es hasta estas horas, la relación entre el Ministerio y los municipios en los barrios más calientes de las principales ciudades. También bajo su órbita corre la responsabilidad de implementar un plan elaborado por Saín para la gestión de la violencia urbana.

Es un político con experiencia, siempre vinculado al PJ. Fue legislador provincial en dos períodos, funcionario del gobierno de Venado Tuerto durante el gobierno de José Luis Freyre y concejal de esa ciudad. De profesión abogado, se lo conoce por su cercanía al ex gobernador Carlos Alberto Reutemann.

A diferencia de Sain, no es una persona hábil para las redes sociales ni mucho menos en el microclima de Twitter. La actividad en este orden es totalmente distinta, muy de perfil bajo y muy abocada a la gestión oficial, sin prestarse a cruces con funcionarios o legisladores.

Anti socialista

En el 2006, el elegido para ser el nuevo ministro de Seguridad, presentó junto a Sergio Battistoni el libro “La secta socialista”, cuya tapa es recordada porque muestra al ex gobernador Hermes Binner caminando junto a Fernando De la Rúa por las calles de Rosario, en la campaña de 1999. Por aquel entonces, Lagna afirmaba que no se refería al socialismo como a una secta en el sentido religioso, sino en el “sentido de desarrollar una política cerrada y con dirigentes que exhiben un notable grado de parentesco entre sí”.

Y agregaba que el ejemplo vivo de la “secta” es también la conformación en aquellos años del Frente Progresista. “Esta alianza es la misma que la alianza de De la Rúa-Alvarez, pero como ahora les da vergüenza decir alianza, usan el término Frente Progresista”, reiteró en varias oportunidades.

GOLEADOR
Si bien llegó a la vida política en 1995, antes de eso fue un notable futbolista. A los 15 años, ya jugaba amistosos en la Primera División del Club Jorge Newbery de Venado Tuerto e incluso llegó a probarse en River Plate. A los 16 (diciembre de 1976), lo ficharon en Rosario Central donde se formó futbolísticamente a partir de la 5º División.

Fue goleador y campeón en todas las divisiones de Central, ganándose un lugar en la Tercera y la Primera del “Canalla”. Compartió el campo con jugadores de la talla de Balbis, Wolhein, Cornaglia, Teglia, Sperandío, y “El negro” Palma. Fue dirigido por Griguol, Erausquin, Poy y Pagani.

Después de hacer la pretemporada en 1980, fichó para Unión y Cultura de su Murphy natal, con quien salió campeón en 1980 y 1981. Luego pasó a Central Argentino y después un año en Centenario. Volvió a Unión y Cultura para jugar dos años más, los últimos de su carrera, logrando el título en la Copa de Oro de 1987. Se retiró a los 27 años.