“Estoy un poco enojada ya, tengo la sensación de que no miden a todos con la misma vara”, disparó Andrea Rincón en el “Jueves de última chance”y dejó en claro que no está de acuerdo con las devoluciones de Damián Betular, Donato De Santis y Germán Martitegui en “MasterChef Celebrity”. Sin embargo, días más tarde, en la gala de eliminación, la actriz reconoció que su reclamo fue excesivo y le pidió perdón al jurado.

“Estoy un poco avergonzada porque estaba muy enojada y por ahí tengo que pedir disculpas porque el enojo es un poco conmigo y me cuesta aceptar mis limitaciones”, empezó la participante. Mientras que Betular la interrumpió y comparó la situación de Rincón con una anécdota personal: “No aceptar las limitaciones, sino aceptar que a veces a uno le va mal. a todos. Él (por Martitegui) no me tomó en su restaurante cuando me tenía que tomar y acá estamos”.

“Me gustaría ser más como Fernando (Carlos) que acepta más estoicamente las devoluciones de ustedes, se la aguanta y yo me pongo a hacer berrinche como una nena de cinco años”, insistió la morocha y cuando Santiago Del Moro señaló que las críticas de los cocineros no son personales, agregó: “Ya sé, pero sufro”.

Finalmente, al probar su plato de rana, los chefs destacaron que Andrea tuvo un avance en su desempeño en la cocina. “Evidentemente, sacarte esto el jueves sirvió”, le dijo Damián tras destacar los sabores que logró. “Es cierto. Todos cuando estamos tranquilos somos más eficientes, pensamos mejor, actuamos mejor, pero para que te lleves en una enseñanza: que el emplatado no sea tan confuso, jugá un poco más con los espacios vacíos para lograr un plato sofisticado”, agregó Donato en la misma línea.

Más tranquila y de acuerdo con las críticas a su plato, Rincón subió al balcón y seguirá en la competencia en la próxima ronda. Habrá que ver si mantendrá la buena relación con el jurado, ya que hace varias galas no ahorra en reclamos hacia sus devoluciones. “Mis amigas y mi familia me dicen que está todo buenísimo, a los únicos que no les gusta es a los tres mosqueteros”, se quejó y aseguró que algunos de sus compañeros reciben elogios sin haber trabajado tanto como ella. “Me dijeron que hay que innovar y espero que esta vez les guste, porque si el otro con un melón los deslumbró a todos, yo tengo que hacer malabares para sacarles una sonrisa”, dijo sobre el plato que había presentado Alexander Caniggia minutos antes que ella.