El hombre, que sufre problemas psiquiátricos, agoniza en el Hospital Gandulfo con el 70 por ciento del cuerpo quemado.

La policía llegó el viernes a un domicilio de la localidad bonaerense de Llavallol tras un llamado al 911 que advertía sobre un fuerte conflicto familiar. La escena que encontró era dramática: una mujer de 73 años había prendido fuego a su propio hijo.

Según manifestó en ese momento a los efectivos, su reacción fue para defenderse de su hijo, porque trató de violarla. Además, la mujer señaló que el sujeto, de 43 años, tiene problemas psiquiátricos y dijo que la había amenazado con un cuchillo.

Elsa Serrano relató todo esto a los agentes que llegaron a su casa, ubicada en la calle 1° de Marzo al 700, sentada al borde de una cama. Casi sin inmutarse, admitió que unos minutos antes había logrado sedar a su hijo en medio de un “brote psicótico” y que, en esa circunstancia, aprovechó para arrojarle alcohol encima y prenderlo fuego.

La víctima, Carlos Aramayo, fue trasladada de urgencia con quemaduras en el 70 por ciento del cuerpo al Hospital Gandulfo, donde quedó internada en “estado reservado y crítico”, indicó Télam. Tras su confesión, la mujer fue detenida preventivamente acusada de homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa. La causa es investigada por la UFI 16 de Lomas de Zamora.

Después del violento episodio, varios vecinos coincidieron en afirmar que el hombre atacaba muy seguido a su madre y que ésta solía esconderse en su habitación para escaparse de él. “Ella estaba cansada de todos los años de violencia y eso probablemente la llevó a tomar esa decisión”, manifestó una fuente cercana a la causa y agregó: “Quizá si los médicos se lo hubieran llevado para internarlo, nada de esto hubiera sucedido”.