El opositor ruso Alexey Navalny denunció ante los servicios de seguridad rusos que sus carceleros lo están privando de dormir en las noches, lo que equivale a una “tortura”, según el texto de una carta publicada hoy en su sitio de internet.

Los guardianes “me impiden dormir, se trata de hecho de tortura mediante privación de sueño” escribe el disidente, que asegura en su misiva que lo despiertan “ocho veces cada noche”.

Sus colaboradores y abogados expresaron su preocupación por la salud del opositor.

Su abogada, Olga Mijailova, dijo que sufre “fuertes dolores” en la espalda y en la pierna izquierda y que teme por la vida de su cliente.

Por su parte, Leonid Volkov, uno de sus más cercanos colaboradores, expresó su preocupación por no poder reunirse con él en su lugar de detención.

“Traduzco el lenguaje de los policías al ruso: como se esperaba, Navalni está en el hospital y por eso no se permitió a los abogados verlo ayer”, comentó en Twitter.

“Está pasando algo muy grave”, agregó Volkov, quien no cree en las declaraciones de las autoridades.

Navalny, que cumple una condena de dos años y medio de prisión, sobrevivió el año pasado a un envenenamiento que atribuye al Kremlin.

Mijailova consideró que podría haber una relación entre sus problemas de salud actuales y su intoxicación.

La abogada dijo ayer que un neurólogo examinó al opositor por sus dolores de espalda y problema en las piernas, pero que se limitó a darle comprimidos de ibuprofeno, un fármaco analgésico y antiinflamatorio.

Los servicios penitenciarios (FSIN) de la región cerca de Moscú donde está encarcelado reaccionaron hoy afirmando que se efectuaron exámenes médicos a solicitud de los detenidos” y que el estado de salud de Navalni se considera “estable y satisfactorio”, informó la agencia de noticias AFP.

Por su lado, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que la Presidencia “no sigue” la situación y “no solicitó información” sobre la salud de Navalni.

Al regresar a Rusia en enero pasado, tras cinco meses de convalecencia en Alemania por el envenenamiento, Navalny fue de inmediato detenido y condenado por un caso de fraude que data de 2014.

El opositor está recluido desde principios de marzo en una colonia penal en Pokrov, a 100 km al este de Moscú, conocida como una de las más duras de Rusia.

Navalni cayó en coma súbitamente en agosto pasado en Siberia. Después de su evacuación a Alemania, varios laboratorios europeos estimaron que había sido envenenado con Novichok, un agente neurotóxico desarrollado en la era soviética con fines militares.

Pero Moscú siempre rechazó estas conclusiones que acreditan la tesis de un intento de asesinato orquestado por el poder ruso. En Rusia no se abrió ninguna investigación.

Navalny acusa a Putin de haber ordenado ese intento de asesinato, lo que el Kremlin insiste en rechazar.

La Unión Europea, Estados Unidos y Canadá adoptaron sanciones contra altos responsables rusos, tras el envenenamiento.