El magnate fundador de Microsoft, estimó que para fines del 2022 el coronavirus será finalmente “aplastado” y que el mundo podrá volver “completamente a la normalidad”.

El multimillonario hizo hincapié en que la pandemia es “gran tragedia”, pero dijo que hay que tener esperanzas de que todo se termine en menos de dos años. Y es que a poco más de un año del comienzo, hay más de 125 millones de casos registrados y más de 2.75 millones de muertos.

“Gracias a las vacunas contra el coronavirus, para fines de 2022 deberíamos haber regresado ya a la vieja normalidad”, dijo el inversionista.

Gates, mediante la fundación que creó junto con su mujer, Bill & Melinda Gates Foundation, destinó más de USD 1.750 millones a invertir en las compañías farmacéuticas que están desarrollando vacunas y fármacos contra el Covid-19. El magnate también aprovechó para pedir a las autoridades mundiales que no olviden la importancia de inmunizar en los países menos favorecidos.

En la misma línea, su esposa, Melinda Gates, señaló hace unos días atrás en entrevista con la cadena CNBC que será en 2022 cuando llegue la inmunidad colectiva contra la Covid-19. “No será hasta algún momento de 2022 cuando tengamos inmunidad colectiva total. Creo que todos estamos deseando que llegue eso. Hay mucha gente que está sufriendo, no solo en Estados Unidos, sino en todas partes”, indicó. 

Cabe mencionar que en 2015, cuando el fundador de Microsoft se subió al escenario de las Ted Talks en Vancouver y dijo: “Si algo mata a más de 10 millones de personas en las próximas décadas es probable que sea un virus altamente infeccioso en lugar de una guerra”, lo trataron de exagerado.

Sin embargo, ahora, con el coronavirus colapsando el planeta, sus advertencias cobran más sentido.

En uno de sus últimos pronósticos, que hizo durante una entrevista con el divulgador científico Derek Muller en su canal de YouTube Veritasium, Gates alertó sobre dos graves amenazas que conviven con la pandemia actual y que lamentablemente la sobrevivirán: el cambio climático y el bioterrorismo.

“¿Cuál es el siguiente desastre? ¿Para qué no estamos preparados?”, preguntó Muller. “Uno es el cambio climático”, dijo tranquilo pero sin dudar, y alertó: “Cada año habrá un número de muertos incluso mayor que el que hemos tenido en esta pandemia”.

El otro peligro, “algo de lo que a la gente no le gusta hablar mucho”, es el bioterrorismo. “Que alguien quiera causar daño diseñando un virus significa la posibilidad de encontrarse con un costo mayor que las epidemias naturales como la actual”, agregó.

Gates abordó también todos los rumores o teorías conspirativas sobre sus supuestos intereses en la vacuna y cómo es atacado constantemente en las redes sociales. Una de las exigencias más recurrentes es la de conocer exactamente el “código” de las vacunas para probar que no intenta propagar la enfermedad en vez de frenar.

“La fabricación de una vacuna segura es más complicada que, por ejemplo, la fabricación de un motor, y la gente es muy exigente con las vacunas, de hecho, podrías arruinar la reputación de las vacunas si las haces en fábricas donde el control de calidad en cada etapa no es perfecto, por eso nos hemos asegurado de que la vacuna de AstraZeneca se hace en estas grandes fábricas indias y no hay regalías para eso, sin cargo alguno”, explicó sobre la financiación que aportó la Fundación Gates.

“A los que no se involucran, nadie los critica”, concluyó.