Luego de muchos años trabajando en los medios como humorista, cantante, bailarina e influencer, Dani La Chepi se volvió mucho más popular a raíz de su participación en “MasterChef Celebrity”.

Y aunque la exposición le trae muchas cosas buenas, también le deja un sabor amargo a raíz de las agresiones que recibe en las redes sociales. “La crítica me pega mal. La agresión no me gusta. O cuando bardean a mi hija. La excusa es ‘pero si vos mostrás tus cosas, báncatela’. No es así”, dijo en diálogo con Santiago Del Moro. Y agregó: “Yo soy popular, no me considero famosa. Y no porque yo sea popular vos tenés que faltar el respeto”.

“Hablás de agresiones y estás temblando”, señaló el conductor. “Sí, me pongo renerviosa. Es muy fácil opinar. ‘Poné a Messi, poné a Messi’. Somos todos directores técnicos”, reconoció la participante, que semanas atrás, en una entrevista con “Pasa Montagna”, en Radio Rivadavia, admitió que durante las primeras jornadas de grabaciones del certamen de cocina no la pasó nada bien.

“Al principio la pasaba mal. No me divertía, no lo disfrutaba, no encontraba la razón por la cuál dije que sí, pero claramente el programa no estaba saliendo al aire y no veía, no sabía que iba a pasar. Pero cuando empezó a salir al aire fue peor, porque obviamente hay gente que no te conoce y dice: ‘esta se hace de humilde, la de barrio’, ‘¿Por qué se come las eses?’. Y recién ahora, que empecé terapia, lo estoy disfrutando”, contó la influencer, que tiene más de dos millones y medio de seguidores en Instagram.

“Es duro. Es como si me anote en un reality de fútbol, claramente me ponen a Messi, Di María y Mascherano a juzgarme cuando hago jueguitos y obviamente te vas a sentir mal. Yo estoy acostumbrada a comidas más básicas, como sánguches, milanesas, guisos, fideos con tuco y de golpe sentí: ‘¿Este me está delirando porque no conozco el bife wagyu? ¿Por qué lo tengo que conocer?'”, se explayó en diálogo con Pablo Montagna. Y confesó que llegó a pensar que tenían prejuicios hacia ella por su trabajo en las redes: “Decía: esto es personal, a mí me deliran porque soy influencer y los demás tienen más carrera. La pasaba muy mal, me temblaban las piernas”.

Además, contó que un participante de la primera temporada de la competencia le dio un consejo que marcó un cambio en su actitud. “Un día hablé con Roberto Moldavsky y le dije que me quería ir. Me dio una cachetada de realidad: ‘¿Flaca, te querés poner a cocinar? Esto es divertido, la gente que quiere aprender a cocinar mira El Gourmet, no va a mirar ‘MasterChef’, disfrutá'”, detalló. Eso sí, decidió dejar de leer los mensajes que hacen sobre su participación en las redes sociales para evitar angustiarse. “Siempre te van a criticar por cualquier cosa”, subrayó.