En la provincia, muchos propietarios “están desarmando sus negocios” y optan por vender sus mobiliarios. La Cámara local solicitó al Gobierno provincial mayores medidas y herramientas para ayudar al sector.

Con el inicio de la pandemia, las elevadas deudas, costos de alquiler y falta de ingresos contribuyó a que 300 comercios gastronómicos de diferentes puntos de la provincia se vieran forzados a bajar sus persianas. Mientras tanto, los que continúan funcionando, lo hacen con una baja demanda y recaudación. Además, con una capacidad limitada de atención.

También hay empresarios que no ven futuro en el sector y deciden vender sus mobiliarios. Estos datos fueron brindados ayer por Elbio Rolón, tesorero de la Cámara de Gastronómicos de Jujuy, quien a su vez habló de la necesidad de que el Gobierno provincial disponga de medidas, asistencia y herramientas para el sector. A propósito, en una entrevista anterior, el presidente de la Cámara, Sergio Valenzuela, dijo que del 50% de la capacidad habilitada en los locales, algunos sólo logran cubrir el 30% y que por los elevados precios de los alimentos, deben cambiar la carta cada dos días.

Agregó que otros empresarios directamente no pueden vender sus fondos de comercios, simplemente porque no obtienen pago significativo. “Entonces venden por parte; las sillas, los muebles, las heladeras, las máquinas de cortar fiambre, porque efectivamente se están desarmando los negocios”, detalló.

Afecta la competencia desleal

Otros de los factores que inciden negativamente al sector es la competencia desleal que existen con comercios y vendedores que no están dentro de la formalidad. “Entendemos que la crisis económica ha pegado en todos los sectores, pero nosotros siempre tenemos que trabajar dentro del margen de lo que es legal y lo que es correcto hacer. Para tener nuestros comercios funcionando tenemos que tener habilitaciones desde Bromatología y una serie de cuidados para la manipulación de alimentos. Dada la crisis, hay mucha gente que realiza venta de comida por Facebook o en la vereda del local, sin ningún tipo de control. Entendemos que hay mucha pobreza y problemas”.

Medidas no proporcionales

Rolón continuó mencionando que las ayudas económicas brindadas durante la emergencia sanitaria vigente, ningunas fueron proporcionales a los niveles de caída de la actividad económica y el endeudamiento. “Por ejemplo, si yo tengo que pagar un alquiler a $110.000 por mes, el acumulado de 6 meses de inactividad son $600.060. Yo particularmente tuve una asistencia del Gobierno provincial de $60.000, solamente el 10% de unos de los ítems de mi endeudamiento”, apuntó el empresario.