La Fiscalía de San Martín busca huellas dactilares y rastros de ADN que conduzcan hacia la identidad de los delincuentes que le dispararon y mataron a Víctor Hugo Ibars (42), en una zona rural de Palmira.

La víctima -dueño de un negocios de aberturas, y con residencia en San Roque, Maipú- se encontraba a bordo de su camioneta Toyota Hilux en un camino rural, relativamente cerca de la casa de su prima, quien lo acompañaba en ese momento.

Ibars recibió dos balazos -uno de ellos en la cabeza-durante una pelea que tuvo con uno del los dos sujetos que lo abordaron pero los delincuentes no se llevaron los 175.000 pesos que estaban en poder de Ibars. Uno de los ladrones -el tirador- tenia puesto un casco pero la mujer vio que se fueron a pie, tras dispararle. Nunca vio una moto.

Dos disparos tras un forcejeo
El asesinato se produjo ayer a las 20.30, en la calle Pouget, entre el Acceso Éste y la ruta 50, en Palmira, San Martín. Hasta ese lugar había llegado Ibars a bordo de una camioneta Toyota Hilux y allí se reunió con su prima, una ama de casa que vive en un barrio ubicado a unos 500 metros del lugar.

Los dos estaban dentro de la camioneta hablando, cuando empezaron a sentir ruidos como que le tiraban piedras.

Siempre, según la primera versión que dio la mujer, un hombre “gordito, con un casco de moto”, abrió la puerta de Ibars y lo obligó a bajarse, diciéndole que le entregara la plata. El hombre descendió y comenzó una pelea que el delincuente terminó, realizando dos disparos: uno impactó en el brazo derecho y otro en la cabeza, en la zona frontal, lo que determinó que Ibars cayera al piso, gravemente herido.

Los dos delincuentes -la mujer vio a dos pero por la oscuridad y la rapidez dela acción no pudo aportar datos sobre el acompañante del tirador- salieron corriendo, internándose en una la finca.

La mujer llamó al 911 denunciando el hecho por lo que se desplazó la policía y una ambulancia de SEC que llevo a un centro asistencial donde se determinó que había fallecido.

Personal de Investigaciones y de la fiscalía de San Martin, encabezada por su jefe, el fiscal Oscar Sívori y el fiscal Martín Scattareggi , pudieron dar con los rastros de dos personas que se internaron por una finca pero que se perdieron a unos 300 metros, en un descampado, donde, se cree, pudieron subirse a una moto, si es que iban en moto.

Personal de Científica logró dar con dos vainas de milímetros que serán periciadas junto con la puerta de la camioneta para buscar huellas dactilares y ver si se puede rescatar algún rastro de ADN.