El religioso fijó su posición tras el violento robo sufrido en la parroquia. Reclamó mayor presencia policial para los barrios de la zona.

“Fue muy grave lo que le pasó a la hermana Nieves y nos deja preocupados”, dice sin vacilar el padre Axel Arginchona, párroco de la iglesia de San Agustín y todo un referente de los barrios de la zona.

Sin dudas que fue un hecho nuevo para nosotros, porque nunca antes nos había ocurrido. Pero bueno es una muestra de la situación que estamos viviendo. Tanto en Santa Fe como en el resto de la Argentina no tenemos la tranquilidad de dejar una puerta abierta”, reflexionó.

“Acá siempre hay gente pero ayer, por la lluvia, justo en ese momento que apareció este hombre no había nadie. Tampoco había nadie en la escuela, ni en la calle. Entonces sacó provecho de eso”.

Cada vez más encerrados

En otra parte el religioso sostuvo que “debido a la inseguridad creciente todos estamos cada vez más encerrados. Ahora mismo estamos pensando en cómo vamos a reforzar la puerta. Y eso conspira contra la buena convivencia, porque lo que necesitamos como sociedad es encontrarnos todas la personas”.

“Es muy triste lo que pasó. Por suerte la hermana Nieves está bien, pero pudo ser mucho peor. Hace poco también robaron en la vecinal del barrio. Entonces estamos muy preocupados”, agregó.

Hechos no palabras

En cuanto a la situación de los barrios de la zona, Arginchona explicó que “San Agustín tiene problemas de inseguridad al igual que muchos barrios de la zona. La jurisdicción es realmente muy grande y está atendida por una subcomisaría, que tiene poco personal”.

“Los hechos delictivos son muchos, entonces amerita que se tome una decisión firme al respecto. No queremos que la seguridad sea solo una declamación. Sino queremos hechos concretos para poder vivir en paz”, sentenció.