El cantante contó que la inesperada partida de su hermano afectó a todo su entorno. “No sabíamos cómo seguir adelante”, afirmó

Pasaron casi 21 años desde que El Potro Rodrigo murió en la autopista que va de La Plata a Buenos Aires. Invitado al primer programa del año de Almorzando con Mirtha Legrand que conduce Juana Viale en la pantalla de El Trece, Ulises Bueno contó cómo fue el día que se enteró del fallecimiento de su hermano y la conversación que tuvo con su familia, y reveló detalles de su lucha contra las adicciones.

Consultado sobre si pensó con su familia en quitarse la vida tras el fallecimiento de su hermano, el cantante detalló: “Nos encerramos todos en la habitación del hotel donde estábamos porque la prensa había invadido nuestras vidas de una forma terrible que no sabíamos como seguir adelante y nos propusimos quitarnos la vida”. Y continuó: “Mi mamá fue la que dijo ‘¿qué hacemos ahora?, ¿cómo seguimos?’”.

Sin embargo, él mismo fue quien expresó que “había que salir adelante”. “Yo no me quería morir y dije ‘pongamos el pecho’. Para nosotros no era Rodrigo el artista, era mi hermano, era el hijo de mi mamá, era su magia en la casa; no era el Potro, el que llenaba estadios”.


Ulises Bueno y su adicción a las drogas
“Comencé con el problema de adicciones a los 19 años. Lo que pasaba es que yo estaba muy mimado y cuidado por mi hermano Rodrigo y su entorno. Pero en el ambiente de la noche ves cosas raras y veía a mucha gente desenfocada de su lugar, y no me atraía, hasta que una noche hablando con mi mamá que me dijo unas cosas que no me cayeron bien, me fui de mi casa y me emborraché”, contó Bueno sobre cómo fue su inicio en las adicciones.

“Apareció una persona x y me dijo ‘no podés volver así a tu casa’. Y bueno… así empezó el tema del consumo. Estuve mucho tiempo consumiendo y eso me hacía sentir poderoso, me refugiaba en eso para sacar coraje ante la vida. Después se volvió una enfermedad muy peligrosa e incontrolable porque ya consumía todos los días y sin eso no me levantaba de la cama. Me desgastaba tanto que pasaba entre tres y cuatro días sin comer y pesaba 66 kilos”, continuó.

“Fui padre y no tuve el coraje. En ese momento no me sentía como padre porque estaba muy involucrado con el consumo. Vengo luchando con el tratamiento desde el inicio de mi adicción y me empiezo a rehabilitar para poder disfrutar de mi hija”, reconoció Ulises que hizo hincapié, además, en un estudio que se realizó en el último tiempo donde quiso saber como estaba su cerebro.

“Salieron algunas manchas que eran peligrosas para mi corta edad. La droga me consumió partes oseas del cráneo y ya estaba corriendo un riesgo importante de vida”, alertó. Consultado sobre el tratamiento que más lo ayudó para salir del duro momento que atravesó, el cantante sostuvo que fue el “amor”. “Sinceramente porque no necesitas medicación y químicos para mi cuerpo”, concluyó.