Será por tres días y se decidió luego de que las autoridades registraran casos de la variante británica. Los colegios, restaurantes y bares cerraron a las 17.

Autoridades australianas decretaron este lunes un confinamiento de tres días en la ciudad de Brisbane tras la aparición de siete casos de de coronavirus, el mayor número registrado en Australia en las últimas semanas.

“Se trata de la variante británica y es muy contagiosa. Debemos hacer esto ahora para evitar un confinamiento más largo”, declaró la premier del estado de Queensland, Annastacia Palaszczuk.

Los colegios, restaurantes y bares de la tercera mayor ciudad de Australia cerraron a las 17, pero los habitantes podrán salir de sus casas para ir a trabajar en sectores considerados esenciales, comprar alimentos y hacer ejercicio físico o ir al médico.

Las mascarillas serán obligatorias en todo el Estado, dijo la jefa del Gobierno estatal, informó la agencia de noticias AFP.

El número de vuelos internacionales que llegan a este estado también será reducido a la mitad para disminuir la presión en los hospitales que reciben a pacientes procedentes de Papúa Nueva Guinea.

Australia, con 25 millones de habitantes, acumula unos 29.000 casos de coronavirus y 909 muertos.