Se trata de monjas, directivas y una cocinera del instituto. Es el segundo juicio, luego de que a fines de noviembre del 2019 fueron condenados dos sacerdotes y un ex jardinero.

Nueve mujeres imputadas, entre ellas monjas, directivas y una cocinera del Instituto Antonio Próvolo de Mendoza, irán a juicio a partir del 12 de abril próximo, acusadas de los abusos sexuales cometidos a niños hipoacúsicos dentro del Instituto.

Se trata del segundo juicio, luego de que a fines de noviembre del 2019 el sacerdote Horacio Hugo Corbacho Blanck (59) fuera condenado a 45 años de prisión.

En esa oportunidad, el cura italiano Nicola Corradi (83) recibió una pena de 42 años y el ex jardinero Armando Gómez (49) fue sentenciado a 18 años.

El abogado querellante Sergio Salinas indicó este lunes a Télam que “se ventilará la responsabilidad de la gente a cargo, las directivas, las monjas, la cocinera y la psicóloga, quienes conociendo de los abusos, sistemáticamente lo ocultaban”.

“La prueba es abrumadora porque no solo hay testimonios que establecen la veracidad de los delitos denunciados por peritos oficiales y de parte, sino también muestran el perfil psicológico de las imputadas y la prueba objetiva que son documentaciones como libros y material que utilizaban para cometer los abusos sexuales y ocultarlos”, afirmó.

“Se ventilará la responsabilidad de la gente a cargo, las directivas, las monjas, la cocinera y la psicóloga, quienes conociendo de los abusos, sistemáticamente lo ocultaban”.
SERGIO SALINAS, ABOGADO QUERELLANTE

Entre ellos, “hay elementos secuestrados como cadenas, pastillas anticonceptivas, ropa interior con semen y los pañales que usaban las monjas para encubrir los abusos sexuales a niños y niñas cuando eran muy pequeñas”, dijo el querellante.

Esto, explicó Salinas, “demuestra un correlato de lo que allí sucedía, sobre todo las denuncias penales que ya para el 2006, 2007 y 2008 demostraban los indicadores de hipersexualidad y comportamientos agresivos que tenían las víctimas en aquel entonces”.

Los abusos en el Próvolo, cuya denuncia y condena fueron noticia y ejemplo de justicia a nivel mundial, se conocieron en 2016 cuando se escuchó por primera vez a Luis Batistelli, profesor de Lengua de Señas, quien, ayudado por un intérprete de señas, contó en la Legislatura de Mendoza los hechos aberrantes que ocurrían en la institución religiosa.

Fue un 18 de noviembre de 2016, en medio de una charla sobre los Derechos del Niño en la Legislatura de Mendoza, cuando una senadora tomó coraje y llevó la denuncia a la justicia.