“Un impuesto sobre el patrimonio sería absolutamente justo, no dañaría las operaciones comerciales y no conduciría a ningún éxodo” de los millonarios, sostiene el empresario danés Djaffar Shalchi.

El empresario danés Djaffar Shalchi, fundador de la red ‘Millonarios por la humanidad’, ha explicado en un artículo de opinión para Reuters por qué este grupo aboga por aumentar los impuestos a las personas ricas para financiar la lucha contra el covid-19 y ayudar a resolver otros problemas mundiales.

Shalchi destaca en su artículo que la crisis económica impulsada por el coronavirus aumentó aún más la brecha entre los ricos y el resto, mientras que también ha arrojado luz sobre “cómo las desigualdades nos debilitan a todos“. 

Asimismo, recuerda que, en 2015, los líderes mundiales se comprometieron con una “promesa transformadora”, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para acabar con la pobreza extrema, reducir la desigualdad y combatir el cambio climático. 

“Todos estos objetivos son alcanzables, por un precio”, apunta el millonario, detallando que la ONU estimó la inversión adicional necesaria para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en entre 2 y 3 billones de dólares. Según Shalchi, “la filantropía, no importa cuán generosa e inteligente sea, no puede llenar este vacío”, mientras que un impuesto de solo el 1 % sobre el patrimonio de los millonarios recaudaría 1,7 billones de dólares.

“Beneficiaría a todos”

Con ejemplos de países como Noruega, Argentina o Bolivia, el empresario desmiente el argumento de algunos políticos de que no se puede introducir un impuesto sobre el patrimonio, mientras que también rechaza las afirmaciones de que este sería injusto para los millonarios, haría imposible que manejen negocios o provocaría que se fuguen. “Un impuesto sobre el patrimonio sería absolutamente justo, no dañaría las operaciones comerciales y no conduciría a ningún éxodo“, asegura el autor del artículo, para agregar que, por el contrario, “fortalecería la estabilidad, ampliaría la prosperidad y beneficiaría a todos”, al ayudar a abordar las crisis sociales más graves.

A aquellos que los acusan de presumir o de “considerarse héroes”, el fundador del grupo recuerda que “los verdaderos héroes son las enfermeras, los maestros, los trabajadores humanitarios de primera línea”, a los que el dinero de los millonarios ayudaría a “salvar y cambiar millones de vidas”.

En definitiva, Shalchi sostiene que “solo mediante la acción colectiva a través de la política gubernamental podemos lograr una sociedad justa y una prosperidad compartida”. “¿Quieren ver un mundo más justo, más seguro, más verde, más feliz y más próspero? Grávennos”, concluye.