La plataforma de contenidos de la Municipalidad publica las entrevistas completas a las directoras que fueron parte del ciclo de cine que se desarrolló durante el Mes de las Mujeres y Disidencias, en el Museo de la Constitución. Desde este miércoles se podrán ver on line las conversaciones con Ana Katz, Anahí Berneri, Laura Citarella, y una reseña crítica de “Zama”, de Lucrecia Martel.

Desde su lanzamiento, Pantalla Pública genera diferentes formas de encuentro y reflexión sobre el cine y las artes audiovisuales, a través de ciclos en el Auditorio Federal del Museo de la Constitución y de contenidos publicados en la plataforma Capital Cultural, como la recuperación del cortometraje documental “Hoy-Cine-Hoy”, que realizó Cine Club Santa Fe con el apoyo de la Municipalidad. A partir de hoy -miércoles 31 de marzo- a las 20 horas, se suman a ese contenido, las entrevistas realizadas a las directoras que formaron parte del ciclo por el Mes de las Mujeres y Disidencias: Ana Katz, Anahí Berneri, Laura Citarella; y una reseña crítica de “Zama”, de Lucrecia Martel. Antes de cada proyección en el auditorio del Museo se habían proyectado fragmentos de esas conversaciones, que ahora se publicarán completas para ver on line.

Esta nueva producción de la Municipalidad contó con la participación de santafesinas que trabajan en distintas ramas del sector audiovisual, la crítica y el periodismo cultural como Julia Kratje, investigadora, docente y crítica de cine; Rut Marega, periodista especializada en cine y cultura en LT10 e integrante de Periódicas; y Betania Cappato, fotógrafa, realizadora y directora. Los diálogos abordan el proceso creativo de cada producción, la visión particular de cada directora sobre la industria del cine y la necesidad de construir nuevas narrativas sobre las mujeres y la diversidad sexual.

Mi amiga del parque

Julia Kratje conversó con Ana Katz sobre su cuarto largometraje “Mi amiga del parque”, que narra la historia de Liz (Julieta Zylberberg), una madre primeriza que visita todos los días el parque vecino a su casa, donde conoce a un grupo de madres y establece una amistad con Rosa (Ana Katz) y su hermana Renata (Maricel Álvarez). A partir de ese vínculo, la película construye una mirada diferente a los lugares comunes sobre la maternidad, focalizando en los lazos afectivos de mujeres que comparten confesiones sobre esa experiencia, las tareas domésticas y el cuidado.

“La película pone a rodar la idea de una exploración, de algo que se aventura, que aparece con poca frecuencia en los relatos sobre la figura materna”, destaca Kratje. Durante la charla, Katz se refiere al parque como lugar de encuentro de los personajes, de distintas clases socioeconómicas, una variable que según ella resulta clave para pensar la sororidad como una alianza desde el feminismo que debe ser capaz de cuestionar las desigualdades.

Alanis

El diálogo entre Anahí Berneri y Betania Cappato reconstruye buena parte del proceso de investigación detrás de “Alanis”, la película que sigue tres días en la vida de una trabajadora sexual, interpretada por Sofía Gala Castiglione, y su hijo, interpretado por el propio hijo de la actriz, Dante.

En ese diálogo, Berneri cuenta que el film tiene como antecedente un corto que realizó a partir de una convocatoria de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (Sagai), que luego fue incorporado en los primeros 15 minutos del largometraje, donde se narra un allanamiento y el desalojo de Alanis. “En la convocatoria de Sagai no quedaba claro si el tema era la prostitución o la trata de personas y a partir de esa paradoja, de esa falta de claridad, empecé a investigar. Me permitieron reformular el guión, trabajar con AMMAR (Asociación Mujeres Meretrices de la Argentina en Acción por Nuestros Derechos) y realizar entrevistas”, recuerda la directora, como parte de un proceso que compartió con Sofía Castiglione para construir una mirada sobre el tema que no fuera paternalista ni juzgara a las trabajadoras sexuales, y que tampoco las victimiza. “La película no quería ser una bajada de línea, siempre intento que el cine sea reflejo de la sociedad, de una situación. Por eso no se trata de todas las trabajadoras sexuales sino de Alanis, que es trabajadora sexual y también es madre, y se encuentra en esta situación de desalojo”, sintetizó.

La mujer de los perros

Laura Citarella y Verónica Llinás integraron la dupla creativa que dio origen a “La mujer de los perros”, a partir de una idea de la actriz que fue creciendo para contar la historia de una mujer que vive con diez perros, en un rancho construido por ella misma, en el conurbano bonaerense.

En la entrevista con Rut Marega, Citarella repasa los tres años de filmación en la zona oeste de la provincia de Buenos Aires, que transcurrieron en paralelo a otros proyectos y al ritmo de las estaciones del año que estructuran la narración. También cuenta cómo fue filmar con animales y en un espacio natural, donde sucedían cosas inesperadas que instalan a la producción en una relación muy fuerte con lo real. “El personaje de Verónica es el elemento de ficción que irrumpe en el plano y modifica esos espacios reales”, considera la directora.

Consultada por la situación de las mujeres en la industria del cine, Citarella valora los avances en términos de visibilidad y se expresa a favor de esquemas de trabajo cooperativos y colaborativos, que pueden presentar soluciones “no solo para las mujeres sino para todas las personas que en la pirámide de trabajo quedan oprimidas por otros patrones de trabajo”.

Zama

La película basada en la novela homónima de Antonio Di Benedetto, es analizada por Julia Kratje en el cuarto episodio de esta serie. Para eso, se centra en la construcción que hace Lucrecia Martel de personajes femeninos como Luciana Piñares de Luenga o su criada Malemba, en contrapunto con los demás personajes masculinos y en particular con Zama, un funcionario americano de la corona española, quien espera una carta del Rey que lo aleje del puesto de frontera en el que se encuentra estancado. A través de un trabajo minucioso sobre el universo sonoro, las mujeres de la película aparecen enlazadas por distintas formas de solidaridad y de afectividad que se advierten “en cuchicheos, rumores, murmuraciones de frases que no se profieren a viva voz, de risas, en las que se ponen de manifiesto esos lazos entre las mujeres”, señala Kratje.

Por contraste, Zama se construye “arremolinado en la experiencia de espera del traslado. En esa situación de suspensión, el personaje está muy auto-centrado y eso es lo que lo vuelve vulnerable”. El trabajo innovador de la directora y su equipo de sonido logra señalar esos rasgos perturbados del personaje, a través de efectos sonoros experimentales.

Si bien se trata de una película de época, Kratje señala que “Zama” se sirve de un repertorio creativo “que la directora elabora con suma plasticidad y libertad para pensar y reapropiarse, y para imaginar un pasado que no es la Historia con mayúscula, contada desde el punto de vista de los conquistadores”. El resultado es “absolutamente fascinante” y logra “una verdadera invención de la vida cotidiana que no está registrada por la letra escrita”. Con libertad y audacia, Martel reinterpreta la novela de Di Benedetto y realiza un trabajo minucioso sobre el tiempo “porque marca la persistencia histórica, las líneas de continuidad de ciertos problemas políticos, sociales, culturales, económicos, que conectan aquel tiempo lejano con nuestros días”.