Fueron denunciados por violar las normas gubernamentales para frenar una nueva ola del coronavirus. Ocurrió, además, a falta de cuatro días para el clásico contra Torino.

La fiesta fue organizada en casa de McKennie en un cerro en las afueras de la ciudad y tuvo entre diez y veinte invitados, incluidos Dybala, Arthur y sus respectivas familias, aseguran los diarios locales.

Los carabineros, probablemente avisados por los vecinos, acudieron a la casa de McKennie en torno a las 23.30 locales y multaron a las personas presentes.

La fiesta fue organizada cuando faltan menos de tres días para el importante derbi contra el Torino del próximo sábado, una cita en la que el Juventus tiene prohibido fallar tras una temporada hasta este momento muy negativa.

Dybala, justamente, estaba a punto de volver a las convocatorias tras casi tres meses sin jugar por culpa de una lesión.

El equipo de Andrea Pirlo, que antes del parate de selecciones perdió 0-1 en casa ante el recién ascendido Benevento, es tercero y está a diez puntos del líder, Inter de Milán, además de haber sido eliminado por el Porto en los octavos de final de la Champions League.

No se excluye que el Juventus también decida sancionar económicamente o deportivamente a sus jugadores por saltarse las reglas anti coronavirus.

Para colmo, en las últimas horas se supo que Merih Demiral y Leonardo Bonucci fueron confirmados como casos positivos de Covid-19. El central italiano de 33 años venía de disputar las Eliminatorias UEFA con su selección.