Empleados de ese Ministerio, que no forman parte de los grupos de riesgo ni del cronograma establecido, fueron inoculados en la ex Rural de Rosario. El ministro Llonch afirmó que ningún funcionario fue vacunado. La explicación del gobierno

El Ministerio de Salud de Santa Fe entregó turnos y vacunó a personal de áreas de Cultura de la provincia en Rosario que no forman parte de grupos de riesgo ni son menores de 60 años y no califican en el cronograma oficial comunicado.

Los permisos fueron entregados y se efectivizaron la semana pasada en el centro de vacunación de la Ex Rural, con dosis de Sinopharm, la empresa estatal china.

La inmunización alcanzó a personal que no es mayor de 70 años (ni de 60), ni tampoco corresponde a los grupos esenciales de salud o docente, ni siquiera policías (que aún aguardan su momento). Corresponden a diversas áreas y edades: museos provinciales, las oficinas de la sala Lavardén y miembros de la Orquesta Sinfónica Provincial local.

Rosario3 verificó que varios empleados de esos sectores fueron inoculados la semana pasada. Uno de ellos contó la sorpresa general que eso generó. Una compañera avisó al grupo de Whatsapp que le había llegado un turno y si bien era menor de 60 años tenía una enfermedad preexistente. Cuando él, de 40 años y sano, se fijó en su casilla de correo electrónico descubrió que también había recibido un turno.

“Fue raro. Me había anotado en el registro de la provincia porque nos pidieron que lo hagamos para organizar mejor la vacunación pero nunca imaginé que me iban a llamar tan rápido”, relató.

Otro trabajador del Ministerio, de otra área, compartió esa misma sensación de sorpresa y confusión. En su caso, intentó ceder el turno a un familiar pero desde la ex Rural le advirtieron que si no aceptaba su dosis podría perder el turno y no recuperarlo más adelante. Recién entonces aceptó la dosis.

Lo propio ocurrió entre personal de la orquesta, confirmaron fuentes de ese organismo a este medio. Solo esa sección cuenta con unos cien empleados, entre músicos y administrativos. “No sabemos cuántos fueron vacunados pero lo que contaron es que hacían la fila junto al personal docente”, señalaron.

Algunos de los beneficiados manifestaron a Rosario3 su incomodidad por la situación, incluso cierta angustia porque sus propios padres aún no fueron alcanzados por el plan oficial. “¿Hasta que ellos mismos me dijeron: «¿cómo te vas a sentir mal porque el Estado te vacunó?»”, señaló uno de los empleados. Hubo también quien se negó y rechazó el turno.

El minitro de Cultura, Jorge Llonch, aseguró que ni él ni ningún funcionario del área fueron vacunados. Aseguró que existen empleados de Cultura que figuran como parte de Educación de los años que ambos ministerios funcionaban juntos.

Como en general es personal de planta con varios años de antigüedad, especularon que podía tratarse de un error administrativo ya que Cultura dependía antes de Educación (hasta que en diciembre de 2008 se separó) y pudo haberse traspapelado alguna lista. A eso sumaría que la dosis aplicada es Sinopharm, que en ese momento (la semana pasada) no estaba autorizada para mayores de 60 años y se usaba sólo para docentes y no docentes.

Desde el Ministerio de Salud aseguraron que la provincia recibió 69 mil vacunas de origen chino y más de 62 mil fueron aplicadas hasta este miércoles. De ese lote, afirmaron a este medio, solo 800 fueron separadas para otro destino: policías con comorbilidades. Algo que fue reclamado por el Ministerio de Seguridad. El resto, más de 61 mil dosis, debían ir solo a personal esencial de Educación, cartera encargada de organizar la lista formal.

No es la única falla en la logística: tampoco está claro qué ocurre en los distritos de Rosario, con adultos mayores de 80 años que no habían sido citados hasta la semana pasada y otros de 70 y pico sí. 

Un matrimonio de la zona noroeste, de 80 y 81 años, optó por ir directamente, sin turno, al predio de la Ex Rural a relatar su situación y reclamar que nunca los habían llamado. En ese caso, según dijeron los protagonistas del hecho, los responsables del lugar, que depende de Salud de la Municipalidad, optaron por vacunarlos sin turno. Ya fue dicho: más que un latir de forma coordinada, el plan de vacunación entre provincia y municipio padece arritmia.

La explicación oficial

El gobierno provincial, a través de un área específica de Salud, entrega los turnos de vacunación. En el caso de los docentes, se definen al cruzar dos planillas: una que entrega el propio Ministerio de Educación de su personal y otra de los anotados en la página oficial.

Si bien el área encargada de la vacunación de los maestros es la Dirección de Bienestar Docente, aclararon que no confeccionan las listas sino que solo reciben reclamos de quienes han quedado afuera del plan.

Explicaron que la vacunación se dividió en cinco categorías: comenzó por el nivel inicial y ahora llegó a los niveles superiores. Puede que alguno de los vacunados de Cultura tengan horas cátedra en el Ministerio y por eso hayan sido incluidos en esta etapa. Puede también que parte de los sueldos de Cultura los pague Educación pero eso, deslizaron, depende de Recursos Humanos.

Como sea, el error o falla del Estado en su burocracia tiene un agravante: el flujo de vacunas es menor al esperado (y anunciado) para esta fecha y esa carencia toca una fibra sensible entre quienes esperan con ansiedad su lugar en la fila.